Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

Digo que el hombre
puede soñar la infinitud
aún en las estrías de la sequedad.
Aún en medio del desierto,
servirá la curva del horizonte
para sospechar su arribo desde el cielo finito.
Aún en la abrumadora soledad que inicia
cada noche,
en cada insólito cuerno de lo incognoscible,
en cada despuntar de una montaña,
fantasma a su vez de otras quimeras,
puede el hombre soñar su regreso.
Puede acaso convocar su estirpe,
asolado y asombrado de tanto arrastrar
su propia osamenta,
ha de vislumbrar de dónde emergen sus alas,
hacia dónde van sus pasos de estrella
impostergable.
De mi libro inédito CABOS SUELTOS.
Improvisado por la imagen
dos de abril 2015