Luis Á. Ruiz Peradejordi
Poeta que considera el portal su segunda casa

Se vistió de ocres el suelo
en las hojas secas que de los castaños cayeron.
Alfombra de tiempo que engalanó el paseo.
Suave crujido al caminar sobre ellas.
Baile hermoso al agitarlas el viento.
Hojas que vuelven al suelo,
ciclo eterno de vida, de muerte
y otra vez vida en un sinfín de estaciones, de años,
algunas de las cuales seremos testigos,
en otras no estaremos.
Otoño que se va pintando en nuestras retinas,
que nos adormece en sus colores de tierra,
preparándonos para el invierno que llega,
que llamará pronto a la entrada.
Ha cambiado hasta el aroma del aire del paseo,
el frescor de la primavera, agostado en el verano,
viene a dar ahora en un olor indefinido
que lleva consigo un deje de tristeza.
Otoño de hojas heridas y otoño de hojas muertas.
Algo así como un temor llama, con el otoño, a mi puerta.
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