José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
Hoy tapiaron la luz de mi morada,
con maderas de innoble felonía
un contraste de color se moría
con una cardíaca y agria parada.
El albor de la Duma trasnochada
a los ojos del alma se escondía
querían romper la calma del día
y la alcoba con espuma anegada
Cegaron los ojos de mi ilación,
y me clavaron la hoz en la cordura
mi eco sangraba al son de la pasión
y mi amor por la vida perdió altura,
cayendo al averno con decisión
le emponzoñé a Satán su quemadura.
José Ignacio Ayuso Diez