José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
¡Que venga Dios y lo vea!
Que me perdonen los creyentes.
Los que se aferran a un dogma contra-natura.
Los que creen en un padre que ama a su hijo mientras
ve como lo matan dejando hacer.
Por dios, despierten, no ven que es una aberración.
Cuantos de vosotros sois padres y permitís la ablación.
No quiero poner apellido al dios que profesáis
no quiero destacar más a uno que a otro,
porque destacados todos están, todos están y no son.
Todos permiten que su bondad sea su fuerza,
pero qué fuerza! La de castigar sin piedad?
Solo hay violencia y tortura, dicen que le aman y lo dejan
y miran como le azotan, ¡Cómo le humillan!
Pero qué padre puede ver a su hijo con el pecho hundido,
las manos ensartadas con sangre coagulada
y los brazos en cruz.
Qué padre, todopoderoso deja a su hijo en manos de la locura
de energúmenos incontrolados, fanáticos, intransigentes,
que dicen ser humanos, y en vez de echarle eso... una mano,
le escupen, le apedrean y le clavan en la cruz.
¡Que venga Dios y lo vea!
Que me perdonen los creyentes.
Los que se aferran a un dogma contra-natura.
Los que creen en un padre que ama a su hijo mientras
ve como lo matan dejando hacer.
Por dios, despierten, no ven que es una aberración.
Cuantos de vosotros sois padres y permitís la ablación.
No quiero poner apellido al dios que profesáis
no quiero destacar más a uno que a otro,
porque destacados todos están, todos están y no son.
Todos permiten que su bondad sea su fuerza,
pero qué fuerza! La de castigar sin piedad?
Solo hay violencia y tortura, dicen que le aman y lo dejan
y miran como le azotan, ¡Cómo le humillan!
Pero qué padre puede ver a su hijo con el pecho hundido,
las manos ensartadas con sangre coagulada
y los brazos en cruz.
Qué padre, todopoderoso deja a su hijo en manos de la locura
de energúmenos incontrolados, fanáticos, intransigentes,
que dicen ser humanos, y en vez de echarle eso... una mano,
le escupen, le apedrean y le clavan en la cruz.
¡Que venga Dios y lo vea!
José Ignacio Ayuso Diez