Camy
Camelia Miranda
Tus letras cálidas bajo la luz
devoro en este inacabado día.
Despacio voy cediendo a contraluz;
mis ganas cantan ya una melodía.
Y ronda cual aroma sin trasluz
las hojas sepias de amor y cuantía;
mis ojos libran su son andaluz
y casi lentamente sin sangría.
Arrecia el sueño bajo mis pestañas,
aplazo algunas puntas de luceros,
obsequio a mil memorias aledañas.
Volando libre a ras por los senderos
de nubes y racimos de castañas,
tan próximo del sol de mis linderos.