MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
Es insípido este vil presente,
los días felices son distantes.
No recuerdo esos instantes,
de amor que fuese consciente;
Discuto con alguien inexistente
que ama las caricias disonantes,
en medio de golpes constantes
en el pecho que me es indiferente.
Yo no beso ninguna madrugada,
nadie ve cuando el alma está vacía,
ni con la turbulencia de mi mirada.
En mí ya no vive alguna algarabía
porque porto ésta coraza lapidada,
donde mi ser ya no tiene autonomía.
Marianne*
Es insípido este vil presente,
los días felices son distantes.
No recuerdo esos instantes,
de amor que fuese consciente;
Discuto con alguien inexistente
que ama las caricias disonantes,
en medio de golpes constantes
en el pecho que me es indiferente.
Yo no beso ninguna madrugada,
nadie ve cuando el alma está vacía,
ni con la turbulencia de mi mirada.
En mí ya no vive alguna algarabía
porque porto ésta coraza lapidada,
donde mi ser ya no tiene autonomía.
Marianne*