José Ignacio Ayuso Diez
Epicuro y la ataraxia, sin miedos ...
"UNA TARDE DE JAZZ, NO MÁZZ"
¡Oh, qué bien!
Voy a quitarme el polvo de este absurdo viaje.
1013 kilómetros del tirón en esta “puta cafetera”
para escuchar un puto concierto de besugos tocando el saxofón.
Ocurrencias de mi amado jefe. ¡Manda güevos! ¡Qué cabrón!
Lo primero que voy hacer, un buen baño con sales y una copa de ron
y meterme a remojo, hasta que se me arrugue el calzón.
La idea me fascina, no veo el momento … de remojar mi talento...
¡Joder! … ¿Dónde está la puta llave ...?
¡No me jodas!
¡Me la he dejado en la mierda del pingajoso mostrador!
Y “pa” más jodienda ...
... me toca bajar los putos ocho pisos con la maleta hasta el jodido holl.
¡¡Me ha mirado un tuerto en este puto pueblo!!
¡¡Cojones!! ... Si acabo de subir en él … ostia ...
lo que me faltaba, me toca bajar a pinrel. No puede ser.
¡Y una polla de madera! No vuelvo a subir al octavo otra vez,
o me dan otra habitación o me voy del hotel …
¡¡como mandan mis güevos!!.
Vaya mierda de escaleras, ni hay luz, ni se la espera.
Escalones de cojones,
esto debería ser antes un castillo de melones,
y a las escaleras poco le faltan para ser de caracol.
¡col, col, col, saca los cuernos al sol …!
¡y me cago en la puta que te parió!
o me lo tomo a chufla, o me tiro de cabeza al pilón.
Ufff, ya hemos “llegao”
ring, ring, ring … dónde coño se ha metido el tío este.
¡¡Hay alguieeeen!!
Ésto solo me pasa a mí. ¿Seré gafe?
No veo la llave por el mostrador,
a ver si viene el bendito señor … ¡¡Ya está bien!!
ring … ring … riiiiiiiiiiiing …
No me jodas a que el cabrón está en el bar viendo el fútbol.
Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinggggg …
cómo no venga quemo el timbre ...
riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiingg…
¡Hombre! ya parece que asoma alguien,
¡¡buenoooooo!!, encima este es nuevo, a ver por donde me sale.
Hola buen hombre, qué, han hecho el relevo?
(vaya sieso, ni me ha “mirao”…)
Hola, buenas noches, está usted aquí, en recepción?
(joder, y encima le ha comido la lengua un gato …)
Bueno, mire, hace diez o quince minutos, me atendió su compañero
y me asignó una habitación en la planta octava, creo que era la 812,
pero me subí sin coger la llave, que se me debió quedar aquí... en el mostrador.
(joder, ahora me va a tocar contarle todo el rollo a este capullo…
y si por lo menos me mirara …)
… está bien, como se lo digo, mire, si puede ser
querría que me cambiara de habitación, que estuviera
en la primera, o a lo sumo, en la segunda planta,
es que creo que se ha “jodido” el ascensor...
¿Puede ser?
(¡¡tranquilo, pepe, tranquilo!! … me va a dar algo)
¡VAMOS A VER caballero, vuelvo a empezar de nuevo,
es que COMO NO ME MIRA, ni me dice nada!
¿No se si me está atendiendo?
(vaya, vaya… lo que decía… me ha “mirao” un tuerto
… me contesta por señas, debe ser parco en palabras el “joputa éste”
(¡no se como salir de ésta!
“a ver si puedo ver la chapita con su nombre”)
Estooo, (señor) ummm, (Rosendo) eso señor Rosendo.
Bien, señor Rosendo, perdone pero no le entiendo,
me lo puede escribir en un papel por favor, gracias.
Llevar café hab. 333 a las 7.30h.
No nos queda ninguna en esas dos plantas, bueno sí hay una pero es interior y algo pequeña
cambiar ropa cama de la planta 4 hab. 401 a la 415
está en la tercera segunda, al lado del ascensor.
(Joderrrr, vaya racanería, hasta las notas de papel de Tutankamon, hermano,
espero que a la cama no le den la vuelta a las sábanas, y tenga que dormir de pié…)
(No se que hacer, igual me arriesgo a buscar otro hotel, y si no hay,
tengo que pasar la noche en el asiento de atrás de la “cafetera” o de pié en la acera.)
Bueno, Rosendo, mientras tenga una cama y me pueda dar un baño,
me quedo con el apaño.
¡Sea!
Ha llegado la hora del baño.
Abro el grifo escrotado de la rajada y vieja ducha,
no tiene ni mampara ni escotilla
y la cortina que le cuelga está jodida de polillas.
¡Qué asco! Me ha rozado un moco amarillo y elástico,
oh! ... no! … no es un moco … aggg, vomito … aggg piuggf, pdf, pdf,
es requesón caducado,
de dios sabe de quién y cuando.
No puedo echar la pota, no hay ni telarañas en el buche,
quien me manda a mi coger un hostal estrellado,
...es un polvo del domingo, de algún cornudo mal jodido
o boludo descarnado,
y dejo correr el agua sucia que salpica la escalera
mientras preparo sin esmero la amarillenta espuma
afilando la barbera.
Pruebo la temperatura del agua
introduciendo la mano hasta el codo
mientra compruebo que me cuelga
la toalla y el forro.
Giro el cuello con chasquido ¡¡chak!!
y observo horrorizado
que soy manco hasta el tobillo
no hay agua en la bañera,
solo viscosa sangre
que se desborda,
qué asco, me ha manchado la escalera.
Estiro el brazo hasta la toalla
pero es el brazo manco
y no la halla.
Marco emergencias en el móvil
con la mano sin dedos,
no es posible... sin cobertura,
si es el ¡uno, uno, dos!
y he pagado la factura.
Esto es insoportable no vuelvo a salir de viaje.
Ni aunque la banda de Jazz fuera la de Louis Amstrong
y en el Piano Bar.
¡Oh, qué bien!
Voy a quitarme el polvo de este absurdo viaje.
1013 kilómetros del tirón en esta “puta cafetera”
para escuchar un puto concierto de besugos tocando el saxofón.
Ocurrencias de mi amado jefe. ¡Manda güevos! ¡Qué cabrón!
Lo primero que voy hacer, un buen baño con sales y una copa de ron
y meterme a remojo, hasta que se me arrugue el calzón.
La idea me fascina, no veo el momento … de remojar mi talento...
¡Joder! … ¿Dónde está la puta llave ...?
¡No me jodas!
¡Me la he dejado en la mierda del pingajoso mostrador!
Y “pa” más jodienda ...
... me toca bajar los putos ocho pisos con la maleta hasta el jodido holl.
¡¡Me ha mirado un tuerto en este puto pueblo!!
¡¡Cojones!! ... Si acabo de subir en él … ostia ...
lo que me faltaba, me toca bajar a pinrel. No puede ser.
¡Y una polla de madera! No vuelvo a subir al octavo otra vez,
o me dan otra habitación o me voy del hotel …
¡¡como mandan mis güevos!!.
Vaya mierda de escaleras, ni hay luz, ni se la espera.
Escalones de cojones,
esto debería ser antes un castillo de melones,
y a las escaleras poco le faltan para ser de caracol.
¡col, col, col, saca los cuernos al sol …!
¡y me cago en la puta que te parió!
o me lo tomo a chufla, o me tiro de cabeza al pilón.
Ufff, ya hemos “llegao”
ring, ring, ring … dónde coño se ha metido el tío este.
¡¡Hay alguieeeen!!
Ésto solo me pasa a mí. ¿Seré gafe?
No veo la llave por el mostrador,
a ver si viene el bendito señor … ¡¡Ya está bien!!
ring … ring … riiiiiiiiiiiing …
No me jodas a que el cabrón está en el bar viendo el fútbol.
Riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinggggg …
cómo no venga quemo el timbre ...
riiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiingg…
¡Hombre! ya parece que asoma alguien,
¡¡buenoooooo!!, encima este es nuevo, a ver por donde me sale.
Hola buen hombre, qué, han hecho el relevo?
(vaya sieso, ni me ha “mirao”…)
Hola, buenas noches, está usted aquí, en recepción?
(joder, y encima le ha comido la lengua un gato …)
Bueno, mire, hace diez o quince minutos, me atendió su compañero
y me asignó una habitación en la planta octava, creo que era la 812,
pero me subí sin coger la llave, que se me debió quedar aquí... en el mostrador.
(joder, ahora me va a tocar contarle todo el rollo a este capullo…
y si por lo menos me mirara …)
… está bien, como se lo digo, mire, si puede ser
querría que me cambiara de habitación, que estuviera
en la primera, o a lo sumo, en la segunda planta,
es que creo que se ha “jodido” el ascensor...
¿Puede ser?
(¡¡tranquilo, pepe, tranquilo!! … me va a dar algo)
¡VAMOS A VER caballero, vuelvo a empezar de nuevo,
es que COMO NO ME MIRA, ni me dice nada!
¿No se si me está atendiendo?
(vaya, vaya… lo que decía… me ha “mirao” un tuerto
… me contesta por señas, debe ser parco en palabras el “joputa éste”
(¡no se como salir de ésta!
“a ver si puedo ver la chapita con su nombre”)
Estooo, (señor) ummm, (Rosendo) eso señor Rosendo.
Bien, señor Rosendo, perdone pero no le entiendo,
me lo puede escribir en un papel por favor, gracias.
Llevar café hab. 333 a las 7.30h.
No nos queda ninguna en esas dos plantas, bueno sí hay una pero es interior y algo pequeña
cambiar ropa cama de la planta 4 hab. 401 a la 415
está en la tercera segunda, al lado del ascensor.
(Joderrrr, vaya racanería, hasta las notas de papel de Tutankamon, hermano,
espero que a la cama no le den la vuelta a las sábanas, y tenga que dormir de pié…)
(No se que hacer, igual me arriesgo a buscar otro hotel, y si no hay,
tengo que pasar la noche en el asiento de atrás de la “cafetera” o de pié en la acera.)
Bueno, Rosendo, mientras tenga una cama y me pueda dar un baño,
me quedo con el apaño.
¡Sea!
Ha llegado la hora del baño.
Abro el grifo escrotado de la rajada y vieja ducha,
no tiene ni mampara ni escotilla
y la cortina que le cuelga está jodida de polillas.
¡Qué asco! Me ha rozado un moco amarillo y elástico,
oh! ... no! … no es un moco … aggg, vomito … aggg piuggf, pdf, pdf,
es requesón caducado,
de dios sabe de quién y cuando.
No puedo echar la pota, no hay ni telarañas en el buche,
quien me manda a mi coger un hostal estrellado,
...es un polvo del domingo, de algún cornudo mal jodido
o boludo descarnado,
y dejo correr el agua sucia que salpica la escalera
mientras preparo sin esmero la amarillenta espuma
afilando la barbera.
Pruebo la temperatura del agua
introduciendo la mano hasta el codo
mientra compruebo que me cuelga
la toalla y el forro.
Giro el cuello con chasquido ¡¡chak!!
y observo horrorizado
que soy manco hasta el tobillo
no hay agua en la bañera,
solo viscosa sangre
que se desborda,
qué asco, me ha manchado la escalera.
Estiro el brazo hasta la toalla
pero es el brazo manco
y no la halla.
Marco emergencias en el móvil
con la mano sin dedos,
no es posible... sin cobertura,
si es el ¡uno, uno, dos!
y he pagado la factura.
Esto es insoportable no vuelvo a salir de viaje.
Ni aunque la banda de Jazz fuera la de Louis Amstrong
y en el Piano Bar.
José Ignacio Ayuso Díez
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