Negaraliss9.
Poeta recién llegado
Por los arrugados glúteos peludos de Jehová asciendo,
como lo hará el condenado para triturar las legiones celestiales,
comiendo cada jodida hez religiosa.
En las leyes putrefactas de Yahveh reposo, escupiendo
basura desde tiempos inmemorables, matando el pensamiento,
aborregando mentes débiles e idólatras, carentes de inteligencia.
Navego a través de los canales podridos de Enlil,
donde los difuntos cuerpos de los sabios yacen,
donde la esperanza humana lava sus sucias prendas.
Sobre los dichos machistas de Allah blasfemo,
porque has de saber que todos somos Satán y pecado,
que ninguna plegaria te salvará de tus errores.
Provengo de las cavidades rugosas del inframundo
para alimentarme de tu ego católico, tan deliciosa
es la ignorancia semita, fornicamos cada noche.
¿Y a que infierno iré? Pues heme aquí, en este planeta
carnal, nadie me condenará al fuego eterno, ni tu dios ni
ni mi dios, solo mis errores y estúpidas acciones.
Luego de mil falsas condenas infernales aquí sigo,
para mofarme de ti, para blasfemar lo hipócrita,
lavo mis dientes con pasta de secreción demoníaca.
Y no me pidas respeto, ya que tu religión es un insulto
a la inteligencia humana, el débil busca fuerza en la fe superior,
el ególatra sobrevive masturbándose a diestra y siniestra.
Los contemplativos nos cagamos en tus dioses y demonios,
pues si he de ser condenado por un "dios" así de puerco,
yaceré ante el trono de Enki, en el más profundo averno.
como lo hará el condenado para triturar las legiones celestiales,
comiendo cada jodida hez religiosa.
En las leyes putrefactas de Yahveh reposo, escupiendo
basura desde tiempos inmemorables, matando el pensamiento,
aborregando mentes débiles e idólatras, carentes de inteligencia.
Navego a través de los canales podridos de Enlil,
donde los difuntos cuerpos de los sabios yacen,
donde la esperanza humana lava sus sucias prendas.
Sobre los dichos machistas de Allah blasfemo,
porque has de saber que todos somos Satán y pecado,
que ninguna plegaria te salvará de tus errores.
Provengo de las cavidades rugosas del inframundo
para alimentarme de tu ego católico, tan deliciosa
es la ignorancia semita, fornicamos cada noche.
¿Y a que infierno iré? Pues heme aquí, en este planeta
carnal, nadie me condenará al fuego eterno, ni tu dios ni
ni mi dios, solo mis errores y estúpidas acciones.
Luego de mil falsas condenas infernales aquí sigo,
para mofarme de ti, para blasfemar lo hipócrita,
lavo mis dientes con pasta de secreción demoníaca.
Y no me pidas respeto, ya que tu religión es un insulto
a la inteligencia humana, el débil busca fuerza en la fe superior,
el ególatra sobrevive masturbándose a diestra y siniestra.
Los contemplativos nos cagamos en tus dioses y demonios,
pues si he de ser condenado por un "dios" así de puerco,
yaceré ante el trono de Enki, en el más profundo averno.
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