Amor real.

Engel

SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA


A punto de ser aplastado por la esperanza lo que me pregunto no lo explica la palabra, sin embargo, tiene su fundamento en ella y me creo relegado a lo abstracto igual que el loco que ensaya lo que se diría a sí mismo. Despojado de todo salvo este poema, te escribo sabiendo que al hacerlo me estoy posicionando más allá del sentido oficial del amor. Lamento que no sepas que eres ya algo invisible que me ocurre. Para estar así atento a lo que soy realmente, salgo de mí y te miro desde el cuarto abuhardillado de mis sueños.
Me pregunto cómo será el dulzor que tienes en la mirada, el temblor de luz en tus ojos cuando miran y el dolor que sufres de ser mujer por contener en ellos toda tu vida. Así los hicieron, despiertos, para que pudieran recibir la condensación del cielo.
Me pregunto cómo será suavizarse con gotas de ese rocío y que los demás no sepan de dónde viene mi dulzura. Cómo será oír caer sonrisas haciendo el amor detrás de tus pestañas. Tienes los ojos fugitivos de la serenidad sin engaños y el amor los vuelve dulces, segundo a segundo se vacían de mirar, mas como si salieran de un sueño sólo aciertan a murmurar. Murmuran porque quieren poner al descubierto tu mundo más íntimo, pero así, sin darte cuenta, el murmullo sale demasiado misterioso. Tus ojos, encerrados en el castillo del deseo, toman un brillo de miel y la agilidad de la alegría corriendo por la risa.
Me pregunto cómo serán las mariposas que surgen cuando tus ojos saludan el día y el cielo se mece en sus caricias. Azul cielo es el color de tus deseos a fuerza de mirarlo y con la mirada constelada de fantasías embruja tus pensamientos. Cómo será cuando estallas entre las ganas y el deseo azul libera sentimientos como alas que despertasen al vuelo y la sucesión de caricias hace posible lo que parecía imposible, hasta sentir las palomas dentro.
Cómo serán las guirnaldas de tus pechos. Cómo será la fuerza, la pasión, la mirada derramada, la conversación con la almohada, los labios detrás de la sonrisa y las risas galopando por las sábanas. Todo ello envuelto en el aire de las manos acariciando el espacio en cada gesto, hasta que en un arrebato airado se queda prendida colgada de un instante que pasa eterno entre tus labios, estimulado por la luz o excitado por el viento a lo largo de tus besos; esbeltos, en hilera, marchando en orden aún húmedos de sentimiento, que vuelven al mar empujados por la marea de los sueños.
 
Última edición:


A punto de ser aplastado por la esperanza lo que me pregunto no lo explica la palabra, sin embargo, tiene su fundamento en ella y me creo relegado a lo abstracto igual que el loco que ensaya lo que se diría a sí mismo. Despojado de todo salvo este poema, te escribo sabiendo que al hacerlo me estoy posicionando más allá del sentido oficial del amor. Lamento que no sepas que eres ya algo invisible que me ocurre. Para estar así atento a lo que soy realmente salgo de mí y te miro desde el cuarto abuhardillado de mis sueños.

Me pregunto cómo será el dulzor que tienes en la mirada, el temblor de luz en tus ojos cuando miran y el dolor que sufres de ser mujer por contener en ellos toda tu vida. Así los hicieron, despiertos, para que pudieran recibir la condensación del cielo.
Me pregunto cómo será suavizarse con gotas de ese rocío y que los demás no sepan de dónde viene mi dulzura. Cómo será oír caer sonrisas haciendo el amor detrás de tus pestañas. Tienes los ojos fugitivos de la serenidad sin engaños y el amor los vuelve dulces, segundo a segundo se vacían de mirar, mas como si salieran de un sueño sólo aciertan a murmurar. Murmuran porque quieren poner al descubierto tu mundo más íntimo, pero así, sin darte cuenta, el murmullo sale demasiado misterioso. Tus ojos, encerrados en el castillo del deseo, toman un brillo de miel y la agilidad de la alegría corriendo por la risa.
Me pregunto cómo serán las mariposas que surgen cuando tus ojos saludan el día y el cielo se mece en sus caricias. Azul cielo es el color de tus deseos a fuerza de mirarlo y con la mirada constelada de fantasías embruja tus pensamientos. Cómo será cuando estallas entre las ganas y el deseo azul libera sentimientos como alas que despertasen al vuelo y la sucesión de caricias hace posible lo que parecía imposible hasta sentir las palomas dentro.
Cómo serán las guirnaldas de tus pechos. Cómo será la fuerza, la pasión, la mirada derramada, la conversación con la almohada, los labios detrás de la sonrisa y las risas galopando por las sábanas. Todo ello envuelto en el aire de las manos acariciando el espacio en cada gesto, hasta que en un arrebato airado se queda prendida colgada de un instante que pasa eterno entre tus labios, estimulado por la luz o excitado por el viento a lo largo de tus besos; esbeltos, en hilera, marchando en orden aún húmedos de sentimiento, que vuelven al mar empujados por la marea de los sueños.


Hoy, es uno de esos días en los que los estímulos se me caen perezosos, la motivación se me resiste y la apatía se ha levantado en armas entre mi colacao y yo. A duras penas tecleo, necesitaba escuchar algo así para fundirme en las imágenes, lucidez de una ternura que camina con paso sólido y pausado entre notas de ternura y pentagramas, que asomados a la ventana quieren mostrar, sencillamente, lo que es...

Sigo, tenía que volver a escucharlo para que mis dedos se vayan soltando al compás de tu voz.
Y así, junto al ritmo que marcan las corcheas y las fusas, las semifusas y mis dedos sigo sin pensar, sólo alargando esa melodía a un teclado sin ritmo. Ojos fugitivos, vaciados de mirar, salir de un sueño, murmullos en la intimidad de los misterios, palabras que flotan entre almenaras y risas, entre mariposas y nuevos días, entre azules y fantasías.
Ahora son palomas lo que antaño fueron mariposas pero todo revolotea..., los sueños y el espacio prendidos en la luz de bajamar.

Gracias.
 
Qué belleza! Poco más que decir después de escuchar y ver tu preciosa obra, me quedo con esas dos palabras para dejarte como mensaje: Qué belleza...
Un abrazo:
Paloma.
 
Hoy, es uno de esos días en los que los estímulos se me caen perezosos, la motivación se me resiste y la apatía se ha levantado en armas entre mi colacao y yo. A duras penas tecleo, necesitaba escuchar algo así para fundirme en las imágenes, lucidez de una ternura que camina con paso sólido y pausado entre notas de ternura y pentagramas, que asomados a la ventana quieren mostrar, sencillamente, lo que es...

Sigo, tenía que volver a escucharlo para que mis dedos se vayan soltando al compás de tu voz.
Y así, junto al ritmo que marcan las corcheas y las fusas, las semifusas y mis dedos sigo sin pensar, sólo alargando esa melodía a un teclado sin ritmo. Ojos fugitivos, vaciados de mirar, salir de un sueño, murmullos en la intimidad de los misterios, palabras que flotan entre almenaras y risas, entre mariposas y nuevos días, entre azules y fantasías.
Ahora son palomas lo que antaño fueron mariposas pero todo revolotea..., los sueños y el espacio prendidos en la luz de bajamar.

Gracias.
Hoy, es uno de esos días en los que los estímulos se me caen perezosos, la motivación se me resiste y la apatía se ha levantado en armas entre mi colacao y yo. A duras penas tecleo, necesitaba escuchar algo así para fundirme en las imágenes, lucidez de una ternura que camina con paso sólido y pausado entre notas de ternura y pentagramas, que asomados a la ventana quieren mostrar, sencillamente, lo que es...

Sigo, tenía que volver a escucharlo para que mis dedos se vayan soltando al compás de tu voz.
Y así, junto al ritmo que marcan las corcheas y las fusas, las semifusas y mis dedos sigo sin pensar, sólo alargando esa melodía a un teclado sin ritmo. Ojos fugitivos, vaciados de mirar, salir de un sueño, murmullos en la intimidad de los misterios, palabras que flotan entre almenaras y risas, entre mariposas y nuevos días, entre azules y fantasías.
Ahora son palomas lo que antaño fueron mariposas pero todo revolotea..., los sueños y el espacio prendidos en la luz de bajamar.

Gracias.
Si pudiera engañar a las coordenadas crearía un mapa donde solo cupieran domingos con etiqueta de fiesta y sábados enredados de nostalgia, días en los que los estímulos zarandeasen tus manos buscando restos de todas las historias que aún te quedan por contar. Si pudiera convertiría tu motivación no en el doble, ni por dos, ni al cuadrado, si no en un ejército de murmullos, misterios, palabras y fantasías.

Pero no puedo, así que has de conformarte con lo único que puedo hacer: regalarte un abrazo gigante con toda mi admiración.
Gracias a ti... siempre.
 
Si pudiera engañar a las coordenadas crearía un mapa donde solo cupieran domingos con etiqueta de fiesta y sábados enredados de nostalgia, días en los que los estímulos zarandeasen tus manos buscando restos de todas las historias que aún te quedan por contar. Si pudiera convertiría tu motivación no en el doble, ni por dos, ni al cuadrado, si no en un ejército de murmullos, misterios, palabras y fantasías.

Pero no puedo, así que has de conformarte con lo único que puedo hacer: regalarte un abrazo gigante con toda mi admiración.
Gracias a ti... siempre.



Claro que puedes, sigue creando!!!
 
¡ Qué maravilla! Me ha emocionado la sutileza y la dulzura de tus palabras acompañada , además de esa voz y esa música que acarician. Felicidades, Engel y un abrazo lleno de admiración.
 


A punto de ser aplastado por la esperanza lo que me pregunto no lo explica la palabra, sin embargo, tiene su fundamento en ella y me creo relegado a lo abstracto igual que el loco que ensaya lo que se diría a sí mismo. Despojado de todo salvo este poema, te escribo sabiendo que al hacerlo me estoy posicionando más allá del sentido oficial del amor. Lamento que no sepas que eres ya algo invisible que me ocurre. Para estar así atento a lo que soy realmente, salgo de mí y te miro desde el cuarto abuhardillado de mis sueños.
Me pregunto cómo será el dulzor que tienes en la mirada, el temblor de luz en tus ojos cuando miran y el dolor que sufres de ser mujer por contener en ellos toda tu vida. Así los hicieron, despiertos, para que pudieran recibir la condensación del cielo.
Me pregunto cómo será suavizarse con gotas de ese rocío y que los demás no sepan de dónde viene mi dulzura. Cómo será oír caer sonrisas haciendo el amor detrás de tus pestañas. Tienes los ojos fugitivos de la serenidad sin engaños y el amor los vuelve dulces, segundo a segundo se vacían de mirar, mas como si salieran de un sueño sólo aciertan a murmurar. Murmuran porque quieren poner al descubierto tu mundo más íntimo, pero así, sin darte cuenta, el murmullo sale demasiado misterioso. Tus ojos, encerrados en el castillo del deseo, toman un brillo de miel y la agilidad de la alegría corriendo por la risa.
Me pregunto cómo serán las mariposas que surgen cuando tus ojos saludan el día y el cielo se mece en sus caricias. Azul cielo es el color de tus deseos a fuerza de mirarlo y con la mirada constelada de fantasías embruja tus pensamientos. Cómo será cuando estallas entre las ganas y el deseo azul libera sentimientos como alas que despertasen al vuelo y la sucesión de caricias hace posible lo que parecía imposible, hasta sentir las palomas dentro.
Cómo serán las guirnaldas de tus pechos. Cómo será la fuerza, la pasión, la mirada derramada, la conversación con la almohada, los labios detrás de la sonrisa y las risas galopando por las sábanas. Todo ello envuelto en el aire de las manos acariciando el espacio en cada gesto, hasta que en un arrebato airado se queda prendida colgada de un instante que pasa eterno entre tus labios, estimulado por la luz o excitado por el viento a lo largo de tus besos; esbeltos, en hilera, marchando en orden aún húmedos de sentimiento, que vuelven al mar empujados por la marea de los sueños.
Difícil, Engel, de tomar la pluma depués de haberte leído, escuchado, después de haber viajado por tu universo de ternura suave...
Qué decir antes tanta belleza ? Disfruté muchísimo tu poesía. Cada vez que me acerco a tu obra siempre siento la misma bella emoción. GRACIAS poeta GRACIAS Amarilys
 
Difícil, Engel, de tomar la pluma depués de haberte leído, escuchado, después de haber viajado por tu universo de ternura suave...
Qué decir antes tanta belleza ? Disfruté muchísimo tu poesía. Cada vez que me acerco a tu obra siempre siento la misma bella emoción. GRACIAS poeta GRACIAS Amarilys

Mil gracias Amarilys.
Verdadero placer hallarte en mi espacio.
Te dejo un fuerte abrazo.
 


A punto de ser aplastado por la esperanza lo que me pregunto no lo explica la palabra, sin embargo, tiene su fundamento en ella y me creo relegado a lo abstracto igual que el loco que ensaya lo que se diría a sí mismo. Despojado de todo salvo este poema, te escribo sabiendo que al hacerlo me estoy posicionando más allá del sentido oficial del amor. Lamento que no sepas que eres ya algo invisible que me ocurre. Para estar así atento a lo que soy realmente, salgo de mí y te miro desde el cuarto abuhardillado de mis sueños.
Me pregunto cómo será el dulzor que tienes en la mirada, el temblor de luz en tus ojos cuando miran y el dolor que sufres de ser mujer por contener en ellos toda tu vida. Así los hicieron, despiertos, para que pudieran recibir la condensación del cielo.
Me pregunto cómo será suavizarse con gotas de ese rocío y que los demás no sepan de dónde viene mi dulzura. Cómo será oír caer sonrisas haciendo el amor detrás de tus pestañas. Tienes los ojos fugitivos de la serenidad sin engaños y el amor los vuelve dulces, segundo a segundo se vacían de mirar, mas como si salieran de un sueño sólo aciertan a murmurar. Murmuran porque quieren poner al descubierto tu mundo más íntimo, pero así, sin darte cuenta, el murmullo sale demasiado misterioso. Tus ojos, encerrados en el castillo del deseo, toman un brillo de miel y la agilidad de la alegría corriendo por la risa.
Me pregunto cómo serán las mariposas que surgen cuando tus ojos saludan el día y el cielo se mece en sus caricias. Azul cielo es el color de tus deseos a fuerza de mirarlo y con la mirada constelada de fantasías embruja tus pensamientos. Cómo será cuando estallas entre las ganas y el deseo azul libera sentimientos como alas que despertasen al vuelo y la sucesión de caricias hace posible lo que parecía imposible, hasta sentir las palomas dentro.
Cómo serán las guirnaldas de tus pechos. Cómo será la fuerza, la pasión, la mirada derramada, la conversación con la almohada, los labios detrás de la sonrisa y las risas galopando por las sábanas. Todo ello envuelto en el aire de las manos acariciando el espacio en cada gesto, hasta que en un arrebato airado se queda prendida colgada de un instante que pasa eterno entre tus labios, estimulado por la luz o excitado por el viento a lo largo de tus besos; esbeltos, en hilera, marchando en orden aún húmedos de sentimiento, que vuelven al mar empujados por la marea de los sueños.
Ternura suave en ese diseño de fragancias amorosas
que se preguntan y se apuntan desde el viento de los
sentimientos. excelente. saludos de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba