James Daniela
Poeta recién llegado
Hay recuerdos que son simples.
No son prometedores ni demuestran cicatrices.
Son recuerdos que en cualquier mente pueden quedar olvidados.
Sencillos memorables que dejamos a un lado
Cuando estos vuelven a nuestra evocación
Nos damos cuenta que nos llenan el alma.
Son esos recuerdos que cubren cada pequeño espacio que vació una lágrima
Cada agujero escondido que pone color a nuestra ánima
Recuerdos simples y contentos
No poníamos fin a los cuentos
Creíamos en lo imposible
que era posible aun volar en el viento.
Y ahí nos veíamos en un mundo distante de la realidad
En donde la lluvia podía ser de colores y ese era nuestro mundo en verdad.
Los juguetes se volvían gigantes y el cielo podíamos tocar
Las nubes eran flotantes que podíamos pisar y saltar.
En una pura inocencia nos burlábamos del tiempo
Saltando las largas barreras del sueño.
Y sobre titanes árboles podíamos trepar con anhelo
Jugando con insectos que nos llevaban en su vuelo.
Corríamos hasta cansarnos en un gran verde
Pensando que nadie nos podía atrapar.
Eramos libres y alegres pequeños que no querían parar
Sino seguir aquel rumbo hasta por el viento dejarnos llevar.
Nuestra casa era un castillo rodeado por princesas y soldados,
O mas bien una imperial torre con un monstruo encerrado.
Papá y mamá eran dos guerreros armados y codiciados
Por aquel pueblo en el que por todos eramos amados.
Admirábamos de pronto la belleza de aquel estruendoso mar
Y en un uzul océano nos adentrabamos en su profundidad.
Podíamos hablar con delfines y a las sirenas mirar
Y luchando con tiburones como grandes héroes quedar.
Luego eramos absorbidos por un mundo diferente
en donde vuelto marea nos perdiamos entre la corriente
Y desembocando solitarios en una isla desierta
Tumbados en fría arena en que nuestra cara estaba envuelta
Y allí la selva donde vivió tarzan se va haciendo cada vez mas real
Hasta encontrarnos entre lianas que mucho peso pueden aguantar
Y nos sentimos una vez mas poderosos
Y una vez mas en total libertad.
Como en este mundo existe toda posibilidad de que todo sea posible
Soltamos nuestras manos de esas gruesas sogas para dejarnos caer
Y la caída es suave y ligera y no hay ni siquiera un porque
De como no nos lastimamos y caemos aun sin entender
Pero rapidamente entre bloques de colores nos encontramos
Y hay personas que van haciendo con estos formas
Algunos construyen casas, castillos y palacios
Y otros los ayudan para que tengan mas espacios
Caminamos considerables distancias hasta nuestro cuarto
Pasando por grandes obstáculos volviendo esto una travesía
Donde arriba de nuestra cama esta aquel oso que un día
Un gran guerrero nos trajo mientras uno dormía.
Y ya cansados de tanto viaje y tantas bestias contra lasque peleamos
Cansados de saltar, volar, y correr
Nos hacemos paso a un lado de este mundo nuestro
Que sabemos que otro día podemos volver.
Y así aquellos recuerdos de esa hermosa infancia
Nos vienen a nuestra mente que en esta divagan
Esos increíbles juegos que solo un niño puede entender
Que de las cosas imposibles uno puede crecer.
En ese momento nos damos cuenta de lo importantes que son estos simples recuerdos
Porque por cinco minutos pensar que disfrutamos de este mundo irreal
Nos llena el alma y la vida nos alegra un poco mas
Y así ponemos en estima aquella infancia que quedo atrás.
No son prometedores ni demuestran cicatrices.
Son recuerdos que en cualquier mente pueden quedar olvidados.
Sencillos memorables que dejamos a un lado
Cuando estos vuelven a nuestra evocación
Nos damos cuenta que nos llenan el alma.
Son esos recuerdos que cubren cada pequeño espacio que vació una lágrima
Cada agujero escondido que pone color a nuestra ánima
Recuerdos simples y contentos
No poníamos fin a los cuentos
Creíamos en lo imposible
que era posible aun volar en el viento.
Y ahí nos veíamos en un mundo distante de la realidad
En donde la lluvia podía ser de colores y ese era nuestro mundo en verdad.
Los juguetes se volvían gigantes y el cielo podíamos tocar
Las nubes eran flotantes que podíamos pisar y saltar.
En una pura inocencia nos burlábamos del tiempo
Saltando las largas barreras del sueño.
Y sobre titanes árboles podíamos trepar con anhelo
Jugando con insectos que nos llevaban en su vuelo.
Corríamos hasta cansarnos en un gran verde
Pensando que nadie nos podía atrapar.
Eramos libres y alegres pequeños que no querían parar
Sino seguir aquel rumbo hasta por el viento dejarnos llevar.
Nuestra casa era un castillo rodeado por princesas y soldados,
O mas bien una imperial torre con un monstruo encerrado.
Papá y mamá eran dos guerreros armados y codiciados
Por aquel pueblo en el que por todos eramos amados.
Admirábamos de pronto la belleza de aquel estruendoso mar
Y en un uzul océano nos adentrabamos en su profundidad.
Podíamos hablar con delfines y a las sirenas mirar
Y luchando con tiburones como grandes héroes quedar.
Luego eramos absorbidos por un mundo diferente
en donde vuelto marea nos perdiamos entre la corriente
Y desembocando solitarios en una isla desierta
Tumbados en fría arena en que nuestra cara estaba envuelta
Y allí la selva donde vivió tarzan se va haciendo cada vez mas real
Hasta encontrarnos entre lianas que mucho peso pueden aguantar
Y nos sentimos una vez mas poderosos
Y una vez mas en total libertad.
Como en este mundo existe toda posibilidad de que todo sea posible
Soltamos nuestras manos de esas gruesas sogas para dejarnos caer
Y la caída es suave y ligera y no hay ni siquiera un porque
De como no nos lastimamos y caemos aun sin entender
Pero rapidamente entre bloques de colores nos encontramos
Y hay personas que van haciendo con estos formas
Algunos construyen casas, castillos y palacios
Y otros los ayudan para que tengan mas espacios
Caminamos considerables distancias hasta nuestro cuarto
Pasando por grandes obstáculos volviendo esto una travesía
Donde arriba de nuestra cama esta aquel oso que un día
Un gran guerrero nos trajo mientras uno dormía.
Y ya cansados de tanto viaje y tantas bestias contra lasque peleamos
Cansados de saltar, volar, y correr
Nos hacemos paso a un lado de este mundo nuestro
Que sabemos que otro día podemos volver.
Y así aquellos recuerdos de esa hermosa infancia
Nos vienen a nuestra mente que en esta divagan
Esos increíbles juegos que solo un niño puede entender
Que de las cosas imposibles uno puede crecer.
En ese momento nos damos cuenta de lo importantes que son estos simples recuerdos
Porque por cinco minutos pensar que disfrutamos de este mundo irreal
Nos llena el alma y la vida nos alegra un poco mas
Y así ponemos en estima aquella infancia que quedo atrás.