MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
...
El renacer de las tristezas.
Hoy parece ser otro día nublado.
Las olas impacientes del mar,
han tallado sus lagrimas con sal,
mientras mi alma tejía tristeza.
Desde el horizonte podía distinguir
mi silencio malhumorado, y vacío,
acariciando el manto blanco con frío.
Él fue mi mar, mi cielo prohibido,
renació en mí en medio del hastío
que abrigaba mi cuerpo sin alma,
del que nunca debí emigrar con delirio.
Necesito despertar, renacer en el "ajuar
de tristezas" que dejé en el camino,
para romper el febril deseo de tenerlo
a mi lado, reprochándole mi destino.
Marianne.- Dennise*
El renacer de las tristezas.
Hoy parece ser otro día nublado.
Las olas impacientes del mar,
han tallado sus lagrimas con sal,
mientras mi alma tejía tristeza.
Desde el horizonte podía distinguir
mi silencio malhumorado, y vacío,
acariciando el manto blanco con frío.
Él fue mi mar, mi cielo prohibido,
renació en mí en medio del hastío
que abrigaba mi cuerpo sin alma,
del que nunca debí emigrar con delirio.
Necesito despertar, renacer en el "ajuar
de tristezas" que dejé en el camino,
para romper el febril deseo de tenerlo
a mi lado, reprochándole mi destino.
Marianne.- Dennise*