MARISOL PÉREZ
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y mi corazón cada vez se anuda
Los hilos se fueron haciendo nudos
y entre cabos y cabos...Mi alma se desnuda.
El viento desata los nudos de la garganta
rompiendo con furia cada cadena...
¡Sueño que mi libertad se levanta!
Y despierto con esa ansias de esperanza tan plena.
Es difícil no llorar el momento,
es terrible, cuando los ojos se hacen ciegos.
El silencio se hace tan mudo, y cada vez siento...
Que la libertad arde, es muerte y fuego.
Y siento como muere el intento
la libertad con la ira de la justicia...
Para que sirve las leyes, cuando ni el pan es alimento,
si la libertad se mudó, a un lago de ausencia...
SOL.
Marisol Pérez.
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