Nommo
Poeta veterano en el portal
A veces, me preguntas por la vida de los Neanderthales.
Y te pierdes en el monte Olimpo de los dioses.
Caminando entre dinosaurios, y bailando con lobos.
Como Kevin Costner, con los indios de una tribu norteamericana.
Eres Robin Hood, Príncipe de los ladrones.
Sin embargo, vengo a rescatarte del olvido. Obtengo el tomo de la enciclopedia en el cuál
sale expuesto tu concepto mental. Tu alma.
Y leo y observo las ilustraciones pertinentes, que te definen.
Olfateo el aroma que dejan tus huellas dactilares.
Me sorprendes, con el Toma-Hawk, que lanzas, girando en el aire, a cuatrocientas
revoluciones por minuto.
Por suerte, llevo puesto un sombrero de terciopelo rojo,
que amortigua el golpe. Me atacas con el bastón que acaba en punta de hierro penetrante,
con el que recoges la hojarasca que cubre la hierba, en el Otoño.
Y me defiendo, ejerciendo sobre ti, mi poderío de Aikidoka, primer Dan, cinturón negro.
Y te pierdes en el monte Olimpo de los dioses.
Caminando entre dinosaurios, y bailando con lobos.
Como Kevin Costner, con los indios de una tribu norteamericana.
Eres Robin Hood, Príncipe de los ladrones.
Sin embargo, vengo a rescatarte del olvido. Obtengo el tomo de la enciclopedia en el cuál
sale expuesto tu concepto mental. Tu alma.
Y leo y observo las ilustraciones pertinentes, que te definen.
Olfateo el aroma que dejan tus huellas dactilares.
Me sorprendes, con el Toma-Hawk, que lanzas, girando en el aire, a cuatrocientas
revoluciones por minuto.
Por suerte, llevo puesto un sombrero de terciopelo rojo,
que amortigua el golpe. Me atacas con el bastón que acaba en punta de hierro penetrante,
con el que recoges la hojarasca que cubre la hierba, en el Otoño.
Y me defiendo, ejerciendo sobre ti, mi poderío de Aikidoka, primer Dan, cinturón negro.
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