El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
No te extrañes si te saludo.
Ya nos conocemos,
aunque tal vez nunca nos vimos.
Sí.
Vos sos el que hizo un lugar abajo del techito de la parada el día del aguacero.
Vos sos el que cedió el asiento aunque no se lo pidieron, y que viste al de atras cargado y dejaste subir primero.
Vos sos el que sonríe tan sólo porque vive.
Vos sos el que en medio de la sequía se largó a sembrar,
y que cuando se atascó un desconocido lo ayudaste a empujar.
Vos sos la que escuchó que una amiga estaba mal, y, en vez de comentar, largaste todo y mate en mano la fuiste a visitar.
Vos sos el que pagó la cuenta y un vino más y se volvió caminando.
Y que mentís un "recien llego" cuando te preguntan:
"hace mucho que me estas esperando".
Y que cuando algo te duele decís, "no es para tanto".
Sos el que devolvió el vuelto de más.
Sos el que cuando hay que poner el hombro nunca te borrás.
¡Sos tantas personas!
Sos la que se molestó en tirar el papel en el cesto.
Y la que me tuvo la paciencia aún sin conocerme,
de leer esto...
Gracias.
Aunque tal vez nunca nos vimos, caminamos al mismo sitio por diferentes caminos.
Y aunque no puedas creerme esas han sido tus maneras de quererme.
Aunque tú nunca me lo digas,
y sea esta,
la primera y última vez que te escriba.
(2003)
Ya nos conocemos,
aunque tal vez nunca nos vimos.
Sí.
Vos sos el que hizo un lugar abajo del techito de la parada el día del aguacero.
Vos sos el que cedió el asiento aunque no se lo pidieron, y que viste al de atras cargado y dejaste subir primero.
Vos sos el que sonríe tan sólo porque vive.
Vos sos el que en medio de la sequía se largó a sembrar,
y que cuando se atascó un desconocido lo ayudaste a empujar.
Vos sos la que escuchó que una amiga estaba mal, y, en vez de comentar, largaste todo y mate en mano la fuiste a visitar.
Vos sos el que pagó la cuenta y un vino más y se volvió caminando.
Y que mentís un "recien llego" cuando te preguntan:
"hace mucho que me estas esperando".
Y que cuando algo te duele decís, "no es para tanto".
Sos el que devolvió el vuelto de más.
Sos el que cuando hay que poner el hombro nunca te borrás.
¡Sos tantas personas!
Sos la que se molestó en tirar el papel en el cesto.
Y la que me tuvo la paciencia aún sin conocerme,
de leer esto...
Gracias.
Aunque tal vez nunca nos vimos, caminamos al mismo sitio por diferentes caminos.
Y aunque no puedas creerme esas han sido tus maneras de quererme.
Aunque tú nunca me lo digas,
y sea esta,
la primera y última vez que te escriba.
(2003)
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