josejuan
Poeta recién llegado
Era una noche gélida de invierno,
la calle estaba triste y cabizbaja,
no se oía cantar ni un solitario grillo
la alegría parecía maniatada.
De pronto, se oyó en la penumbra,
una voz de ángel que suplicaba:
Papá, papá, ¿me comprarás aquél azul?
el de cartón, que lleva la bandera blanca.
No hijo, ya te dije que ahora no puedo,
quizá otro día, o quizá en la primavera,
cuando renazcan las ilusiones dormidas
y no tenga las manos tan secas de enseñarlas.
Pero papá, Luis me ha dicho
que cuando él era pequeño como yo,
tú le comprabas muchas golosinas
y cada domingo le regalabas azúcares.
Sí hijo, tienes razón, pero...eran otros años
otros tiempos, no había tanta pobreza.
Mamá y papá tenían trabajo,
y no nos faltaba comida, ni ropa, ni casa.
Pero papá, ¿ni siquiera me comprarás uno?
El padre, abrazó tiernamente a su pequeño,
y le susurró dulcemente al oído:
No hijo, esta noche debes descansar,
y soñar, que cuando tú seas mayor
no tendremos necesidad de mendigar
en las esquinas, y podremos vivir en nuestra
propia casa, y tu madre te mirará feliz
cuando tú, llenes el cielo de esperanzas.
josejuan
con mis mejores deseos de paz y esperanza para un mañana mejor.
la calle estaba triste y cabizbaja,
no se oía cantar ni un solitario grillo
la alegría parecía maniatada.
De pronto, se oyó en la penumbra,
una voz de ángel que suplicaba:
Papá, papá, ¿me comprarás aquél azul?
el de cartón, que lleva la bandera blanca.
No hijo, ya te dije que ahora no puedo,
quizá otro día, o quizá en la primavera,
cuando renazcan las ilusiones dormidas
y no tenga las manos tan secas de enseñarlas.
Pero papá, Luis me ha dicho
que cuando él era pequeño como yo,
tú le comprabas muchas golosinas
y cada domingo le regalabas azúcares.
Sí hijo, tienes razón, pero...eran otros años
otros tiempos, no había tanta pobreza.
Mamá y papá tenían trabajo,
y no nos faltaba comida, ni ropa, ni casa.
Pero papá, ¿ni siquiera me comprarás uno?
El padre, abrazó tiernamente a su pequeño,
y le susurró dulcemente al oído:
No hijo, esta noche debes descansar,
y soñar, que cuando tú seas mayor
no tendremos necesidad de mendigar
en las esquinas, y podremos vivir en nuestra
propia casa, y tu madre te mirará feliz
cuando tú, llenes el cielo de esperanzas.
josejuan
con mis mejores deseos de paz y esperanza para un mañana mejor.
Última edición: