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Fue usted, usted…¡¡
señora melancolía
la que sin conocerla un día…
en su vida apareció,
entró sin llamar a la puerta
y sin tener la llave…
ocupó su corazón,
lo llenó de lágrimas,
de otoño, lo vistió
y pareciéndole poco...
al pasado la devolvió.
Le dejó ver su niñez,
a su gran amor
como cambiaba su piel…
y en qué, se convirtió,
la frialdad de su cama...
la soledad de su habitación,
el dolor de su alma…
la ausencia del amor,
la tristeza de invitada...
el silencio del reloj,
saboreó su primer beso
como a la pasión se entregó,
y un nudo en la garganta…
casi, la ahogó.
Nadie la había llamado…
y sin llamarla, llegó
se hizo dueña de su vida..
y en nostalgia la envolvió,,
se vio pasear por las calles..
de la mano de un señor..
con niños jugando a su alrededor,
la llenó de ternura..
¡Con que derecho..!
la recriminó,
y, con una leve sonrisa…
a sus padres saludó,
Fue usted señora..¡
señora, melancolía
la que por un instante..
la vida le devolvió..
y ahora, que la tenía..
entre sus brazos..
al presente la entregó.
Déjeme agarrada a su mano
con esos niños a mi alrededor...
paseando por esas calles
donde conocí el amor,
quédese con la llave...
con la llave, de mi corazón
y, tírela al océano...
donde nadie la encuentre
y sin, que lo sepa yo.
No se vaya señora melancolía…
¡QUÉDESE, POR FAVOR!
Fue usted, usted…¡¡
señora melancolía
la que sin conocerla un día…
en su vida apareció,
entró sin llamar a la puerta
y sin tener la llave…
ocupó su corazón,
lo llenó de lágrimas,
de otoño, lo vistió
y pareciéndole poco...
al pasado la devolvió.
Le dejó ver su niñez,
a su gran amor
como cambiaba su piel…
y en qué, se convirtió,
la frialdad de su cama...
la soledad de su habitación,
el dolor de su alma…
la ausencia del amor,
la tristeza de invitada...
el silencio del reloj,
saboreó su primer beso
como a la pasión se entregó,
y un nudo en la garganta…
casi, la ahogó.
Nadie la había llamado…
y sin llamarla, llegó
se hizo dueña de su vida..
y en nostalgia la envolvió,,
se vio pasear por las calles..
de la mano de un señor..
con niños jugando a su alrededor,
la llenó de ternura..
¡Con que derecho..!
la recriminó,
y, con una leve sonrisa…
a sus padres saludó,
Fue usted señora..¡
señora, melancolía
la que por un instante..
la vida le devolvió..
y ahora, que la tenía..
entre sus brazos..
al presente la entregó.
Déjeme agarrada a su mano
con esos niños a mi alrededor...
paseando por esas calles
donde conocí el amor,
quédese con la llave...
con la llave, de mi corazón
y, tírela al océano...
donde nadie la encuentre
y sin, que lo sepa yo.
No se vaya señora melancolía…
¡QUÉDESE, POR FAVOR!
Cada día una ración de melancolía y así aprenderemos a disfrutar de su compañía, dicen que la melancolía es la alegría de la tristeza, como siempre disfruto leyéndote amiga Téura, ingenio, sensibilidad y talento. Abrazote maño vuela. Paco.
Fue usted, usted…¡¡
señora melancolía
la que sin conocerla un día…
en su vida apareció,
entró sin llamar a la puerta
y sin tener la llave…
ocupó su corazón,
lo llenó de lágrimas,
de otoño, lo vistió
y pareciéndole poco...
al pasado la devolvió.
Le dejó ver su niñez,
a su gran amor
como cambiaba su piel…
y en qué, se convirtió,
la frialdad de su cama...
la soledad de su habitación,
el dolor de su alma…
la ausencia del amor,
la tristeza de invitada...
el silencio del reloj,
saboreó su primer beso
como a la pasión se entregó,
y un nudo en la garganta…
casi, la ahogó.
Nadie la había llamado…
y sin llamarla, llegó
se hizo dueña de su vida..
y en nostalgia la envolvió,,
se vio pasear por las calles..
de la mano de un señor..
con niños jugando a su alrededor,
la llenó de ternura..
¡Con que derecho..!
la recriminó,
y, con una leve sonrisa…
a sus padres saludó,
Fue usted señora..¡
señora, melancolía
la que por un instante..
la vida le devolvió..
y ahora, que la tenía..
entre sus brazos..
al presente la entregó.
Déjeme agarrada a su mano
con esos niños a mi alrededor...
paseando por esas calles
donde conocí el amor,
quédese con la llave...
con la llave, de mi corazón
y, tírela al océano...
donde nadie la encuentre
y sin, que lo sepa yo.
No se vaya señora melancolía…
¡QUÉDESE, POR FAVOR!
Hacer plenitud en esa melancolia que deja un
sueño de cielos, unas formas que se apoderan
en esa fusion mecida que abre el sentimiento.
su abrazo es conjugacion de alimentos maximos.
felicidades. excelente. saludos de luzyabsenta