Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Plantado está, al acecho y expectante,
anclado con orgullo a su destino
en un oficio viejo y numantino
que hallará parroquianos al instante.
Un cielo azul aporta un sol radiante
y prestos cuatro viejos con atino
comentan sus batallas al vecino
rebatidas por otro contrincante.
Es el banco, tribuna de momentos
felices, amarguras y lamentos
que libran la mañana de tristeza.
Y escucha con clemencia muchos cuentos
resueltos en sus sueños con firmeza.
Una imagen cargada de belleza.
anclado con orgullo a su destino
en un oficio viejo y numantino
que hallará parroquianos al instante.
Un cielo azul aporta un sol radiante
y prestos cuatro viejos con atino
comentan sus batallas al vecino
rebatidas por otro contrincante.
Es el banco, tribuna de momentos
felices, amarguras y lamentos
que libran la mañana de tristeza.
Y escucha con clemencia muchos cuentos
resueltos en sus sueños con firmeza.
Una imagen cargada de belleza.
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