Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Una esquina clavada en tu paciencia,
tantas esperas nerviosas,
tantos cigarrillos compañeros,
el tiempo pasaba lento,
más que lento lentísimo
y tú cerrabas los ojos
con la esperanza de que ella apareciera,
cuando esto ocurría se relajaban tus huesos
y tu sonrisa crecía al besarla.
Un día no llegó a la cita,
nunca más lo hizo,
ahora enciendes cigarrillos tristes
en la vieja esquina de siempre,
piensas que quizás ocurra lo imposible,
que tal vez todo fue un mal sueño,
que ella esta en camino hacia tus besos...
la verdad te hace recapacitar
y te vas después de pronunciar
mil veces su nombre.
tantas esperas nerviosas,
tantos cigarrillos compañeros,
el tiempo pasaba lento,
más que lento lentísimo
y tú cerrabas los ojos
con la esperanza de que ella apareciera,
cuando esto ocurría se relajaban tus huesos
y tu sonrisa crecía al besarla.
Un día no llegó a la cita,
nunca más lo hizo,
ahora enciendes cigarrillos tristes
en la vieja esquina de siempre,
piensas que quizás ocurra lo imposible,
que tal vez todo fue un mal sueño,
que ella esta en camino hacia tus besos...
la verdad te hace recapacitar
y te vas después de pronunciar
mil veces su nombre.