M.Vich Pérez
Poeta recién llegado
En un mundo donde absolutamente nada es mío
donde robo hasta la luz que me cura del frío
el viento es un aliento prestado
y ni siquiera me arraigo al piso que piso.
En un mundo donde nada es de nadie
donde ni siquiera el mar es de sus navegantes
en un mundo en el que las hojas caen de sus árboles
y las banderas sirven para separarse.
Soy ladrón del cantar de aquellos pájaros
de la música y del fruto del álamo
no es ni mío el derecho a poder dar amor
ni siquiera son nuestros esos páramos.
Y sin embargo, repito, y sin embargo
busco la verdad
más allá de que la vida es también un préstamo
no hay nada más mío que lo que escribo
pues será siempre mío
aunque cierre los
párpados.
donde robo hasta la luz que me cura del frío
el viento es un aliento prestado
y ni siquiera me arraigo al piso que piso.
En un mundo donde nada es de nadie
donde ni siquiera el mar es de sus navegantes
en un mundo en el que las hojas caen de sus árboles
y las banderas sirven para separarse.
Soy ladrón del cantar de aquellos pájaros
de la música y del fruto del álamo
no es ni mío el derecho a poder dar amor
ni siquiera son nuestros esos páramos.
Y sin embargo, repito, y sin embargo
busco la verdad
más allá de que la vida es también un préstamo
no hay nada más mío que lo que escribo
pues será siempre mío
aunque cierre los
párpados.