J.E.Mozo
Docente, Poeta y Persona (Tal vez en otro orden)
Cala las sandías con sus ojos de cucharas de plata,
sus plumas negras dan sombra a los gusanos
que, asustados, callan ante sus pasos...
es increíble el ruido que dejan de hacer.
cuando la criatura les tapa la luna y grazna.
Parado junto al vigilante espantapájaros
este esbirro de cuervo bien alimentado
ríe de tal manera que solo produce terror,
silencia todo el campo de puro pavor
los dueños anteriores murieron cuando él llegó.
La fantasmagórica figura de la quimera
se erigía sobre la casa de los johnson
extendiendo sus largas alas de cuervo,
parado sobre sus dos patas... humanoide
terror del sur de Texas, Las Colonias.
Nadie recuerda como ni cuando arribó,
comenzó una racha de mala suerte para la familia,
los hijos fueron los primeros en desaparecer,
aun se escuchan por las calles desiertas
los lamentos de los dos pequeños diablillos.
Los siguientes fueron los padres,
Ana y Marc se esfumaron unos meses más tarde,
algunos aseguran que escucharon disparos,
pero nunca se encontraron cuerpos ni casquillos.
Yo pienso que la bestia se los tragó, junto a las balas.
¿No saben cuán peligroso un cuervo puede ser?
Solo pregunten a un tal Edgar Allan Poe,
tiene un brillante doctorado sobre el tema,
Este monstruo emplumado se adjudicó el sandial
¡y pido encarecidamente que nadie se meta aquí!
sus plumas negras dan sombra a los gusanos
que, asustados, callan ante sus pasos...
es increíble el ruido que dejan de hacer.
cuando la criatura les tapa la luna y grazna.
Parado junto al vigilante espantapájaros
este esbirro de cuervo bien alimentado
ríe de tal manera que solo produce terror,
silencia todo el campo de puro pavor
los dueños anteriores murieron cuando él llegó.
La fantasmagórica figura de la quimera
se erigía sobre la casa de los johnson
extendiendo sus largas alas de cuervo,
parado sobre sus dos patas... humanoide
terror del sur de Texas, Las Colonias.
Nadie recuerda como ni cuando arribó,
comenzó una racha de mala suerte para la familia,
los hijos fueron los primeros en desaparecer,
aun se escuchan por las calles desiertas
los lamentos de los dos pequeños diablillos.
Los siguientes fueron los padres,
Ana y Marc se esfumaron unos meses más tarde,
algunos aseguran que escucharon disparos,
pero nunca se encontraron cuerpos ni casquillos.
Yo pienso que la bestia se los tragó, junto a las balas.
¿No saben cuán peligroso un cuervo puede ser?
Solo pregunten a un tal Edgar Allan Poe,
tiene un brillante doctorado sobre el tema,
Este monstruo emplumado se adjudicó el sandial
¡y pido encarecidamente que nadie se meta aquí!
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