José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
Yacía tendido en un lago hematoso,
un caudal de lágrimas y profundos sollozos
dejaba escapar la familia de aquel,
una enorme queja se elevaba entonces
al Dios poderoso, al Dios bondadoso
pidiendo justicia y clemencia por él.
No entendía nadie lo horrible del caso,
ni porque la causa del triste final,
una tenue fuerza les dio la esperanza,
y mitigaba un poco el dolor fatal.
Seguían creyendo que aquí en esta tierra,
algún día se paga lo malo y lo cruel,
pero es bien difícil entender el mundo
todo tan complejo, algo misterioso,
y que esta regido por maldad y poder.
un caudal de lágrimas y profundos sollozos
dejaba escapar la familia de aquel,
una enorme queja se elevaba entonces
al Dios poderoso, al Dios bondadoso
pidiendo justicia y clemencia por él.
No entendía nadie lo horrible del caso,
ni porque la causa del triste final,
una tenue fuerza les dio la esperanza,
y mitigaba un poco el dolor fatal.
Seguían creyendo que aquí en esta tierra,
algún día se paga lo malo y lo cruel,
pero es bien difícil entender el mundo
todo tan complejo, algo misterioso,
y que esta regido por maldad y poder.
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