¿ Para Qué...?

Karosea

Poeta asiduo al portal
¿Para qué reanudar y conversar de amor


si no te hallabas conformado a cuidarlo?.


¿Para qué declamar alocuciones ilusorias


si no iban a ser conciliadas con tus actos?.





¿Para qué me suplicaste que en sus brazos


no encontraría ese firmamento anhelado?.


¿Para qué lanzar promesas que esperarías,


si no estabas ya convencido en soportarlo?.





¿Para qué?… ¿Para qué enredar la apuesta


con esa hiriente seducción de contrabando,


mientras yo andaba cultivando las magnolias


y vos derrochabas tus glorias a otros brazos?.





¿Para qué emplazarme a tu amor si no podías?.


Y si podías, ¿Para qué vacilarte en otro álamo?.


En tanto yo me prestaba a lo resuelto, lo sabías,


en ese recinto sideral con circuito entre tus brazos.





 
Última edición:
¿Para qué reanudar y conversar de amor


si no te hallabas conformado a cuidarlo?.


¿Para qué declamar alocuciones ilusorias


si no iban a ser conciliadas con tus actos?.





¿Para qué me suplicaste que en sus brazos


no encontraría ese firmamento anhelado?.


¿Para qué lanzar promesas que esperarías,


si no estabas ya convencido en soportarlo?.





¿Para qué?… ¿Para qué enredar la apuesta


con esa hiriente seducción de contrabando,


mientras yo andaba cultivando las magnolias


y vos derrochabas tus glorias a otros brazos?.





¿Para qué emplazarme a tu amor si no podías?.


Y si podías, ¿Para qué vacilarte en otro álamo?.


En tanto yo me prestaba a lo resuelto, lo sabías,


en ese recinto sideral con circuito entre tus brazos.





Preguntas que en la mayoría de los casos se quedan sin respuesta o sin difíciles de responder. Grato leerte.
Saludos.
 
Última edición:
¿Para qué reanudar y conversar de amor


si no te hallabas conformado a cuidarlo?.


¿Para qué declamar alocuciones ilusorias


si no iban a ser conciliadas con tus actos?.





¿Para qué me suplicaste que en sus brazos


no encontraría ese firmamento anhelado?.


¿Para qué lanzar promesas que esperarías,


si no estabas ya convencido en soportarlo?.





¿Para qué?… ¿Para qué enredar la apuesta


con esa hiriente seducción de contrabando,


mientras yo andaba cultivando las magnolias


y vos derrochabas tus glorias a otros brazos?.





¿Para qué emplazarme a tu amor si no podías?.


Y si podías, ¿Para qué vacilarte en otro álamo?.


En tanto yo me prestaba a lo resuelto, lo sabías,


en ese recinto sideral con circuito entre tus brazos.





A veces sentimos que nada mereció la pena pero de todo se aprende y la vida da muchas vueltas. Muy bello poema amiga Karosea. Abrazote vuela. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba