Cuervo4141
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Y lloré! Si como llora el inocente,
cuando desaparece el calor de los brazos amorosos de su madre...
¡Y susurre tu nombre!
Lo hice eco en el silencio
y desangra mi alma...
Entre sollozos una lágrima furtiva,
asomó en el mar de mis tristezas...
En tormenta cruel, un adiós...
Y lloró mi alma ilusionada;
se perdió en el ocaso de tu partida,
¡era un adiós necesario de un amor vagabundo, mendigando!..
Y llegó la noche, abrazando, esa soledad maldita y traicionera...
Y murmure tu nombre, como un eco agonizante en el destierro eterno de tu partida...
¡Y pereció en el olvido!
Hoy sólo hojas al viento, en danza sin retorno....
Y se me olvidó tu nombre....
En el beso aquel que se perdió en el tiempo...
cuando desaparece el calor de los brazos amorosos de su madre...
¡Y susurre tu nombre!
Lo hice eco en el silencio
y desangra mi alma...
Entre sollozos una lágrima furtiva,
asomó en el mar de mis tristezas...
En tormenta cruel, un adiós...
Y lloró mi alma ilusionada;
se perdió en el ocaso de tu partida,
¡era un adiós necesario de un amor vagabundo, mendigando!..
Y llegó la noche, abrazando, esa soledad maldita y traicionera...
Y murmure tu nombre, como un eco agonizante en el destierro eterno de tu partida...
¡Y pereció en el olvido!
Hoy sólo hojas al viento, en danza sin retorno....
Y se me olvidó tu nombre....
En el beso aquel que se perdió en el tiempo...
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