Álex Hernández
Poeta recién llegado
He querido decir que siempre fue sencillo
entenderme en tu física, que en los trozos
de sabanas sobrantes a los que llamo hogar.
He visto lo peor del mundo albergando en tus ojos
y he pensado que todo es una mierda menos tú.
Sería menos complicado explicarte las leyes de la física,
mientras lees un libro, y me dices, que sería egoísta
tratar de privarme del mundo.
Nunca vas a entender que el mundo es más precioso
si es tu cara borracha quien lo acuna.
Nunca voy a saber explicarte qué difícil me resulta
no entender el áspero camino inclinado
de tus labios; lo áspero no es desagradable,
amor. Son las marcas de guerra las
que te hacen ver jodidamente
guapa en Abril.
He querido saber explicarte
que por ti,
renunciaría
al séptimo
ascensor al cielo,
porque me he
enamorado
de tu
infierno
girasol.
He querido decir
qué cuesta vida verle la
maravilla a alguien
que es más cicatriz
que persona.
Esto no es dependencia:
es todo lo que he querido
decirte y que no he dicho
por miedo despertarte.
entenderme en tu física, que en los trozos
de sabanas sobrantes a los que llamo hogar.
He visto lo peor del mundo albergando en tus ojos
y he pensado que todo es una mierda menos tú.
Sería menos complicado explicarte las leyes de la física,
mientras lees un libro, y me dices, que sería egoísta
tratar de privarme del mundo.
Nunca vas a entender que el mundo es más precioso
si es tu cara borracha quien lo acuna.
Nunca voy a saber explicarte qué difícil me resulta
no entender el áspero camino inclinado
de tus labios; lo áspero no es desagradable,
amor. Son las marcas de guerra las
que te hacen ver jodidamente
guapa en Abril.
He querido saber explicarte
que por ti,
renunciaría
al séptimo
ascensor al cielo,
porque me he
enamorado
de tu
infierno
girasol.
He querido decir
qué cuesta vida verle la
maravilla a alguien
que es más cicatriz
que persona.
Esto no es dependencia:
es todo lo que he querido
decirte y que no he dicho
por miedo despertarte.