Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
CONSEJOS A LA DEBILIDAD
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Suenan trompetas, tambores, bocinas;
guitarras y cuatros.
Cornetas, bombos, cencerros y liras;
hay temblores, furores, desmayos.
Hoy el Sinaí es tan solo
un antiguo espectador que mira,
solo un insignificante anfiteatro.
Son los grandes toros negros,
alucinados en su espectro,
con aleluyas a la débil caña,
al cascado báculo.
A la palabra torpe y desacomedida
a la mirada altiva
y a los ojos desalmados
A la enclenque nube,
a la endeble gala en su esencia,
...esa esencial Debilidad,
en su pináculo.
En su débil silla,
en su magro espectáculo.
Mientras yo con esa Debilidad disputo,
alego en acalorado entredicho,
con leyes de sábados,
contra sellados caprichos,
en amor desdicho,
en celo vernáculo.
Debilidad, le digo:
ocupa tu lugar,
mira a tu ombligo;
mira el lugar en que debes estar:
con el Poder…a su abrigo.
a su amparo, a su cuidado,
en tus cuartillos.
Y en sus reglas
en sus decálogos
y en sus designios.
Debilidad:
por ti se ha dado camino,
se ha dado vía a la luz de la aurora
se ha dado paso a los rayos;
para que alumbren tu sino,
tu trayecto,
tu itinerario
Se ha dado orden que un mal,
nunca te aparezca
ni siquiera como un Cristo en su pollino
ni siquiera te mire de soslayo.
Que un mal
no sea tu desatino,
no sea tu calvario.
Debilidad,
cuida tus sendas,
aprieta los estribos
y huye
de una quimera deshecha
en un alma desgarrada
Mira que la luz
como carga abigarrada
se renueva todos los días
trayendo sus ofrendas
y se alarga el pan y la fuente
como dice un Libro de tapas negras
Por tanto,
a la alegría,
tírale las riendas.
Conságrale al sol tus melodías,
desde el canto del gallo,
en sus campestres nuevos días,
hasta las moradas sombras de la tarde,
cuando declina su luz,
cuando cuida Jesús,
cuando va a dormir su recuerdo cobarde
Debilidad
en su redoma están tus lágrimas
y aquel recuerdo tan cobarde.
Debilidad...cuídate;
cuida tu dentadura,
tus hombros, tus muslos,
tus pómulos, tu barbilla,
tus acicaladuras.
Evita vientos impetuosos
evita aguas caraduras
evita matar gorriones
y peinar leones
Cuida tus pasos de absurdos fracasos
de ridículos problemas
y vive bajo el emblema
de todo el amor en sus retazos
Cuida tu pelo, tus manos, tus uñas
y el esplendor de tus ligas.
esas de noche
y esas de día.
Cuídate en tus pasos endebles,
del guijarro con sus cuñas,
con su osadía.
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Suenan trompetas, tambores, bocinas;
guitarras y cuatros.
Cornetas, bombos, cencerros y liras;
hay temblores, furores, desmayos.
Hoy el Sinaí es tan solo
un antiguo espectador que mira,
solo un insignificante anfiteatro.
Son los grandes toros negros,
alucinados en su espectro,
con aleluyas a la débil caña,
al cascado báculo.
A la palabra torpe y desacomedida
a la mirada altiva
y a los ojos desalmados
A la enclenque nube,
a la endeble gala en su esencia,
...esa esencial Debilidad,
en su pináculo.
En su débil silla,
en su magro espectáculo.
Mientras yo con esa Debilidad disputo,
alego en acalorado entredicho,
con leyes de sábados,
contra sellados caprichos,
en amor desdicho,
en celo vernáculo.
Debilidad, le digo:
ocupa tu lugar,
mira a tu ombligo;
mira el lugar en que debes estar:
con el Poder…a su abrigo.
a su amparo, a su cuidado,
en tus cuartillos.
Y en sus reglas
en sus decálogos
y en sus designios.
Debilidad:
por ti se ha dado camino,
se ha dado vía a la luz de la aurora
se ha dado paso a los rayos;
para que alumbren tu sino,
tu trayecto,
tu itinerario
Se ha dado orden que un mal,
nunca te aparezca
ni siquiera como un Cristo en su pollino
ni siquiera te mire de soslayo.
Que un mal
no sea tu desatino,
no sea tu calvario.
Debilidad,
cuida tus sendas,
aprieta los estribos
y huye
de una quimera deshecha
en un alma desgarrada
Mira que la luz
como carga abigarrada
se renueva todos los días
trayendo sus ofrendas
y se alarga el pan y la fuente
como dice un Libro de tapas negras
Por tanto,
a la alegría,
tírale las riendas.
Conságrale al sol tus melodías,
desde el canto del gallo,
en sus campestres nuevos días,
hasta las moradas sombras de la tarde,
cuando declina su luz,
cuando cuida Jesús,
cuando va a dormir su recuerdo cobarde
Debilidad
en su redoma están tus lágrimas
y aquel recuerdo tan cobarde.
Debilidad...cuídate;
cuida tu dentadura,
tus hombros, tus muslos,
tus pómulos, tu barbilla,
tus acicaladuras.
Evita vientos impetuosos
evita aguas caraduras
evita matar gorriones
y peinar leones
Cuida tus pasos de absurdos fracasos
de ridículos problemas
y vive bajo el emblema
de todo el amor en sus retazos
Cuida tu pelo, tus manos, tus uñas
y el esplendor de tus ligas.
esas de noche
y esas de día.
Cuídate en tus pasos endebles,
del guijarro con sus cuñas,
con su osadía.
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