Fulgencio Cibertraker
Poeta que considera el portal su segunda casa
He visto cosas que no creeríais
antes se decía,
mas puñaladas da el hambre
ante el cierre de las escuelas taurinas
veréis en las revistas,
niños de papa pijos cogiendo la torería.
Veréis aumentos de sueldo
inmutables en su cargo
a funcionarios muy vagos
mientras que al pueblo llano
trashumando cada empleo
no pueda comprar gasolina.
Serán la nueva clase media
de poltrona improductiva.
Veremos potentes descapotables
eléctricos, ecológicos y reciclables
acceder al centro de las ciudades
mientras que el coche de humildes
y sufridos proletarios cansados
queda prohibido y contaminado.
Yo profeta he visto, parto une.
«Toda profecía entraña un riesgo. A pesar de ello, creo que vale la pena arriesgarse a afirmar que el año 1962 señalará una fecha clave en la historia del pensamiento filosófico. Quedará como el año de la publicación del libro Sobre la esencia, de Xavier Zubiri. Esto no quiere decir que el libro vaya a hacer su obra de un modo inmediato. No hay que confundir el resonante éxito editorial con la labor profunda y callada que el libro está llamado a ejercer. Su plena asimilación requiere tiempo y el libro se irá abriendo paso lentamente. Hay que desconfiar de los que dicen haberlo entendido demasiado pronto. El libro es claro, pero no es fácil y una buena prueba de su dificultad la constituyen la mayor parte de las reseñas aparecidas hasta ahora. Unas se caracterizan por su manifiesta incomprensión; otras no entran propiamente en su contenido; son pocas las que, a mi parecer, demuestran una verdadera intelección de la obra.» (José Manteiga Pedrares, «La realidad y la esencia. Reflexiones en torno al pensamiento filosófico de Xavier Zubiri», Grial [dirigida por Manuel Piñeiro], Editorial Galaxia, Vigo, enero-marzo 1964, Aquí lo dejo.
antes se decía,
mas puñaladas da el hambre
ante el cierre de las escuelas taurinas
veréis en las revistas,
niños de papa pijos cogiendo la torería.
Veréis aumentos de sueldo
inmutables en su cargo
a funcionarios muy vagos
mientras que al pueblo llano
trashumando cada empleo
no pueda comprar gasolina.
Serán la nueva clase media
de poltrona improductiva.
Veremos potentes descapotables
eléctricos, ecológicos y reciclables
acceder al centro de las ciudades
mientras que el coche de humildes
y sufridos proletarios cansados
queda prohibido y contaminado.
Yo profeta he visto, parto une.
«Toda profecía entraña un riesgo. A pesar de ello, creo que vale la pena arriesgarse a afirmar que el año 1962 señalará una fecha clave en la historia del pensamiento filosófico. Quedará como el año de la publicación del libro Sobre la esencia, de Xavier Zubiri. Esto no quiere decir que el libro vaya a hacer su obra de un modo inmediato. No hay que confundir el resonante éxito editorial con la labor profunda y callada que el libro está llamado a ejercer. Su plena asimilación requiere tiempo y el libro se irá abriendo paso lentamente. Hay que desconfiar de los que dicen haberlo entendido demasiado pronto. El libro es claro, pero no es fácil y una buena prueba de su dificultad la constituyen la mayor parte de las reseñas aparecidas hasta ahora. Unas se caracterizan por su manifiesta incomprensión; otras no entran propiamente en su contenido; son pocas las que, a mi parecer, demuestran una verdadera intelección de la obra.» (José Manteiga Pedrares, «La realidad y la esencia. Reflexiones en torno al pensamiento filosófico de Xavier Zubiri», Grial [dirigida por Manuel Piñeiro], Editorial Galaxia, Vigo, enero-marzo 1964, Aquí lo dejo.
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