Se llenó mi retina de luz,
se llenó de luz mis manos
mi boca
mi cuerpo
mi alma.
Trataré de conservarla como un tesoro
dentro de mí
Ella es el lazo más fuerte
que une a mi alma,
con esa ciudad
llena de matices,
maravillosos unos
polémicos otros,
pero nunca indiferente,
nunca tibia.
Siempre conviviendo
una amarga tristeza,
estoica,
con el disfrute
de unas horas en una terraza
con el sol de espaldas en invierno
y con la sombra de un árbol
o un verde toldo
en los cálidos otoños.
Todos sus colores saltan
del cielo al mar
del mar a la montaña
y del monte a la tierra calma.
A veces
el cielo rojo
acompaña a la tierra roja,
otras
el azul del cielo
se diluye
en el agua del mar
con todos sus tonos,
tienen fuerza,
se abrazan
se extienden amarillos
como la grama en verano,
verde en invierno
y rociado de todos los colores
en primavera.
Pero siempre existe el color negro
cuando mi alma de ti se aleja.
se llenó de luz mis manos
mi boca
mi cuerpo
mi alma.
Trataré de conservarla como un tesoro
dentro de mí
Ella es el lazo más fuerte
que une a mi alma,
con esa ciudad
llena de matices,
maravillosos unos
polémicos otros,
pero nunca indiferente,
nunca tibia.
Siempre conviviendo
una amarga tristeza,
estoica,
con el disfrute
de unas horas en una terraza
con el sol de espaldas en invierno
y con la sombra de un árbol
o un verde toldo
en los cálidos otoños.
Todos sus colores saltan
del cielo al mar
del mar a la montaña
y del monte a la tierra calma.
A veces
el cielo rojo
acompaña a la tierra roja,
otras
el azul del cielo
se diluye
en el agua del mar
con todos sus tonos,
tienen fuerza,
se abrazan
se extienden amarillos
como la grama en verano,
verde en invierno
y rociado de todos los colores
en primavera.
Pero siempre existe el color negro
cuando mi alma de ti se aleja.
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