nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Hace muchos años, en un castillo vivía una doncella a la cual su padre le prohibía buscar el amor. Un noble caballero, rondaba aquellos alrededores cada noche.
Cuando veía la luz de sus aposentos encendida, se acercaba hasta la ventana de la doncella subiendo las paredes con una cuerda, era entonces cuando ellos se
prometían su amor y cada noche se oía el murmullo de sus amores.
-Muero por vos
mi amado caballero,
muero de amor.
-Vos no os preocupéis,
pronto os liberaré.
La doncella moría suspirando cada día por su amado caballero al que no podía ver de otra manera que solo por la reja de la ventana de sus aposentos.
Noche tras noche se veían a escondidas. Hasta que un día la ama de llaves se dio cuenta de lo que ocurría y los delató.
Entonces fue cuando el padre de la doncella les tendió una trampa. Esa noche, cuando el caballero trepó hasta la ventana, se llevó la sorpresa que no era
su amada la que lo esperaba, sino su padre.
-¡Sois un bribón!
vos tenéis que pagar
esta traición.
-Lo siento mi señor,
sólo amo a su bella hija.
Y con puñal en mano cortó la cuerda, el caballero cayó al suelo y malherido llamaba a su amada. Ella al oír los gritos, bajo corriendo y se acercó hasta él,
que agonizando le dijo:
-Quiero morir
con vos, amada mía,
no me dejéis.
-Me iré con vos amado,
pero besad mis labios.
Respirando el mismo aliento en ese beso, la doncella cogió el puñal del suelo y junto a él, sin dudarlo se quitó la vida en los brazos de su amado. Por fin, ese amor prohibido estuvo por siempre unido.
Cuando veía la luz de sus aposentos encendida, se acercaba hasta la ventana de la doncella subiendo las paredes con una cuerda, era entonces cuando ellos se
prometían su amor y cada noche se oía el murmullo de sus amores.
-Muero por vos
mi amado caballero,
muero de amor.
-Vos no os preocupéis,
pronto os liberaré.
La doncella moría suspirando cada día por su amado caballero al que no podía ver de otra manera que solo por la reja de la ventana de sus aposentos.
Noche tras noche se veían a escondidas. Hasta que un día la ama de llaves se dio cuenta de lo que ocurría y los delató.
Entonces fue cuando el padre de la doncella les tendió una trampa. Esa noche, cuando el caballero trepó hasta la ventana, se llevó la sorpresa que no era
su amada la que lo esperaba, sino su padre.
-¡Sois un bribón!
vos tenéis que pagar
esta traición.
-Lo siento mi señor,
sólo amo a su bella hija.
Y con puñal en mano cortó la cuerda, el caballero cayó al suelo y malherido llamaba a su amada. Ella al oír los gritos, bajo corriendo y se acercó hasta él,
que agonizando le dijo:
-Quiero morir
con vos, amada mía,
no me dejéis.
-Me iré con vos amado,
pero besad mis labios.
Respirando el mismo aliento en ese beso, la doncella cogió el puñal del suelo y junto a él, sin dudarlo se quitó la vida en los brazos de su amado. Por fin, ese amor prohibido estuvo por siempre unido.
Tere B.O
04-03-2018
04-03-2018
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