No quiero vivir: Una nota de desesperación.

Lepre

Poeta recién llegado
No quiero vivir.
Porque mi futuro epitafio se repite en mi cabeza desde el día en que nací. Pasé en mis principios por una tortuosa decadencia. La escala sigue decreciendo. Y el caminar y los pasos que doy se hacen eternos. Do, si, la, sol... FAtídico día el que me tocó incorporarme a la existencia. Y sigue en orden descendente: sol, fa, mi... REptante sufrimiento deslizándose por los pilares que me sostienen a duras penas. Y esto solo es el principio...


No quiero vivir.
Hace ya tiempo que dejé atrás la inocencia. Esos pequeños vestigios de timidez han sido avasallados por un desdén despreciable y carroñero. Los insectos me engullen con ansia. ¡Siento cada mordisco, cada pedazo de carne que arrancan de mí!. Vuelvo a divagar, y mis divagaciones estrangulan a mi vacío. Tumbos incesantes, insidiosos. Ruinosas paredes altas y dentadas acercándose sin cesar su avance siquiera por un momento. Me desvelo, me hundo, me ahogo, me extravío y no me encuentro más, me hielo, me derrito, me derrumbo, me deshago, me arrastro... solo intentando evadirme de este olor a podredumbre. ¿Para qué?, si me voy a morir.



No quiero vivir.
Pues apenas alcanzaré edad suficiente. Aunque depende del punto de vista. Llegará el valor de lanzarme al abismo. Sangre que brota a borbotones con un brillo titilante. La cobardía más valerosa que jamás hayas visto. Cortar, cercenar, amputar, ¡arrancar de cuajo!. Y me iré. Como si nada hubiera pasado. Como si jamás hubiese nacido. Para encontrarme con lo desconocido. El epitafio que se grabó en mi cabeza a fuego en el inicio de mis días será tallado en piedra con suerte en algún momento próximo. Mis ojos te devolverán una mirada magníficamente inexpresiva y sabrás que he partido finalmente. Marcharé en un desfile de demacre y miedos viscerales. Y no importará. De todos modos, el viento sopla.
Te dejo esta nota de desesperación para componer con ella mi lecho de muerte.
 
No quiero vivir.
Porque mi futuro epitafio se repite en mi cabeza desde el día en que nací. Pasé en mis principios por una tortuosa decadencia. La escala sigue decreciendo. Y el caminar y los pasos que doy se hacen eternos. Do, si, la, sol... FAtídico día el que me tocó incorporarme a la existencia. Y sigue en orden descendente: sol, fa, mi... REptante sufrimiento deslizándose por los pilares que me sostienen a duras penas. Y esto solo es el principio...


No quiero vivir.
Hace ya tiempo que dejé atrás la inocencia. Esos pequeños vestigios de timidez han sido avasallados por un desdén despreciable y carroñero. Los insectos me engullen con ansia. ¡Siento cada mordisco, cada pedazo de carne que arrancan de mí!. Vuelvo a divagar, y mis divagaciones estrangulan a mi vacío. Tumbos incesantes, insidiosos. Ruinosas paredes altas y dentadas acercándose sin cesar su avance siquiera por un momento. Me desvelo, me hundo, me ahogo, me extravío y no me encuentro más, me hielo, me derrito, me derrumbo, me deshago, me arrastro... solo intentando evadirme de este olor a podredumbre. ¿Para qué?, si me voy a morir.



No quiero vivir.
Pues apenas alcanzaré edad suficiente. Aunque depende del punto de vista. Llegará el valor de lanzarme al abismo. Sangre que brota a borbotones con un brillo titilante. La cobardía más valerosa que jamás hayas visto. Cortar, cercenar, amputar, ¡arrancar de cuajo!. Y me iré. Como si nada hubiera pasado. Como si jamás hubiese nacido. Para encontrarme con lo desconocido. El epitafio que se grabó en mi cabeza a fuego en el inicio de mis días será tallado en piedra con suerte en algún momento próximo. Mis ojos te devolverán una mirada magníficamente inexpresiva y sabrás que he partido finalmente. Marcharé en un desfile de demacre y miedos viscerales. Y no importará. De todos modos, el viento sopla.
Te dejo esta nota de desesperación para componer con ella mi lecho de muerte.
Desgarrador escrito que no se bien si esta conectado a la realidad de su autora o es simplemenet literatura, muy bien escrita por cierto, de todas formas espero que no sea para tanto y que asome algo la cabeza la esperanza a su vida. Un abrazo amiga Lepre. Paco.
 
Mira,asumo que te sientes sola y no hay un solo atisbo de felicidad en tu vida, te sientes sola, desgastada y así la muerte parece un como lugar para recostarte por siempre y al fin sentir alivio.Pero solo una cosa podrá salvarte y mantenerte aferrada a la vida, y esos son los poemas,no se que problemas tengas o que experiencia tengas escribiendo (y no me importa) pero siempre que te sientas mal solo escribe, escribe y escribe sin que nada te detenga...así tal vez te sientas mejor,el resto dependerá de ti y solo de ti.Por cierto buen poema, esta mejor que algo que yo haría.
 
Me parece muy bueno, en lo personal por la fuerza que tiene cada palabra.

La energía suficiente para hacernos saber que estas ahí. No quiero vivir, de pronto me suena a cobardía.

En lo personal, esto que sientes es lo que nos hace poetas.

Gracias por compartirlo y recordarlo.
 
Esto me deja en shock, pienso lo mismo que paso, como dicen por ahí abrazo psicológico, ya habla no del tema en si, me parece muy interesante, deja pensar mucho y bueno, la vida es 1 a disfrutarla, pase lo que pase, un gusto leerte, saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba