Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
He aprendido a vivir con tu ausencia. He aprendido a mi tristeza disfrazar,
he aprendido a fingir que nada pasa, aunque mi mundo deje de girar.
He aprendido a encontrarte en mi reflejo. He aprendido a mi mente controlar,
he aprendido a amarte en silencio y a aferrarme a tu recuerdo al caminar.
He aprendido a encontrarte en mis sueños. He aprendido a reir al recordar,
he aprendido a buscarte en mis memorias, aunque el tiempo no deje de pasar.
He aprendido a dormir en soledad, a sentir sabanas frias, a encontrarte aunque
no estás.
He aprendido a preguntarte sin escuchar respuestas, a hablarte sin mirar, a creer que tus alas
son mi abrigo, a que eres mi angel guardian.
A lo único que aún, no me he podido acostumbrar, es a buscar y no encontrar el
calor eterno de tu abrazo, a pensarte sin llorar, a extrañarte y no tenerte, y a decir
que no vendras.
he aprendido a fingir que nada pasa, aunque mi mundo deje de girar.
He aprendido a encontrarte en mi reflejo. He aprendido a mi mente controlar,
he aprendido a amarte en silencio y a aferrarme a tu recuerdo al caminar.
He aprendido a encontrarte en mis sueños. He aprendido a reir al recordar,
he aprendido a buscarte en mis memorias, aunque el tiempo no deje de pasar.
He aprendido a dormir en soledad, a sentir sabanas frias, a encontrarte aunque
no estás.
He aprendido a preguntarte sin escuchar respuestas, a hablarte sin mirar, a creer que tus alas
son mi abrigo, a que eres mi angel guardian.
A lo único que aún, no me he podido acostumbrar, es a buscar y no encontrar el
calor eterno de tu abrazo, a pensarte sin llorar, a extrañarte y no tenerte, y a decir
que no vendras.
Última edición: