Cada vez...

Guadalupe D. Lopez

Poeta que considera el portal su segunda casa
Cada vez que estás en mis sueños,

me gustaría que fueran eternos.

Cada vez que pienso en ti,

siento que mi corazón vuelve a latir.

Cada vez que me miro en el espejo,

espero verte en ese reflejo.

Cada vez que digo tu nombre,

siento en mi pecho que algo se esconde.

Cada vez que escucho tu risa,

siento en mi alma una suave brisa.

Cada vez que miro las estrellas,

siento que estás en alguna de ellas.

Cada vez que cierro mis ojos,

siento que cumples todos mis antojos.

Cada vez que extiendo mis brazos,

siento que me une a ti, un mágico lazo.

Cada vez que me invaden los recuerdos,

siento que vuelve todo lo bello.

Cada vez que digo un te amo,

siento que tomas en silencio mi mano.

Cada vez que me ganan las emociones,

siento que escuchas nuestras viejas canciones.

Cada vez que me invade la melancolía,

vuelven esos inolvidables días.

Cada vez que te extraño conmigo,

siento que para siempre te has ido.
 
Cada vez que estás en mis sueños,

me gustaría que fueran eternos.

Cada vez que pienso en ti,

siento que mi corazón vuelve a latir.

Cada vez que me miro en el espejo,

espero verte en ese reflejo.

Cada vez que digo tu nombre,

siento en mi pecho que algo se esconde.

Cada vez que escucho tu risa,

siento en mi alma una suave brisa.

Cada vez que miro las estrellas,

siento que estás en alguna de ellas.

Cada vez que cierro mis ojos,

siento que cumples todos mis antojos.

Cada vez que extiendo mis brazos,

siento que me une a ti, un mágico lazo.

Cada vez que me invaden los recuerdos,

siento que vuelve todo lo bello.

Cada vez que digo un te amo,

siento que tomas en silencio mi mano.

Cada vez que me ganan las emociones,

siento que escuchas nuestras viejas canciones.

Cada vez que me invade la melancolía,

vuelven esos inolvidables días.

Cada vez que te extraño conmigo,

siento que para siempre te has ido.
Instantes que van intuyendo esa imagen amada, un
fluido de recuerdos para sentir el unico jadeo
de ese estimulo envolvente, amor que queda en
ascuas de esa extrañeza fina, pero lo cierto es
que existe. me gustó. saludos amables de luzyabsenta
 
Cada vez que estás en mis sueños,

me gustaría que fueran eternos.

Cada vez que pienso en ti,

siento que mi corazón vuelve a latir.

Cada vez que me miro en el espejo,

espero verte en ese reflejo.

Cada vez que digo tu nombre,

siento en mi pecho que algo se esconde.

Cada vez que escucho tu risa,

siento en mi alma una suave brisa.

Cada vez que miro las estrellas,

siento que estás en alguna de ellas.

Cada vez que cierro mis ojos,

siento que cumples todos mis antojos.

Cada vez que extiendo mis brazos,

siento que me une a ti, un mágico lazo.

Cada vez que me invaden los recuerdos,

siento que vuelve todo lo bello.

Cada vez que digo un te amo,

siento que tomas en silencio mi mano.

Cada vez que me ganan las emociones,

siento que escuchas nuestras viejas canciones.

Cada vez que me invade la melancolía,

vuelven esos inolvidables días.

Cada vez que te extraño conmigo,

siento que para siempre te has ido.
Siempre presente en todos nuestros actos la figura y el recuerdo del amado, es lo que tiene el amor que nos crea dependencia de ellos. Me ha gustado amiga Guadalupe. Abrazote vuela. Paco.
 
Gracias luzyabsenta por sus palabras. Me encantan sus comentarios. Siempre tan profundos y acertados. Un abrazo.
 

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