mighervil
Poeta recién llegado
LO QUE NO APRENDÍ
Me invades como okupa el pensamiento,
se aloja tu memoria en mi desvelo,
no sé cómo acabar así mi duelo
ni cómo poner fin al desaliento.
Me ciega en la bombilla el filamento
y busco tu presencia por el suelo;
de pronto, las barreras que demuelo
obstruyen otra vez el pavimento.
Y cuando más respuestas no demando
y vuelvo a ser yo mismo en un descuido,
miro el solar del que me fui llorando.
Y es que a pesar de todo lo aprendido,
se me olvidó aprender cómo ni cuándo
la única respuesta era el olvido.
Miguel Herrero Villavieja - Amaneceres abruptos ©
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