Repica el diafragma del estudiante en su noche de confeti.
Hay desnudos que no anticipan pronombres,
hay rosas malvas en los claustros
que fingen su idioma núbil.
¿Has volado o has sido estrella?
Yo me acerco a tu elipse
y busco tus vocales,
como murciélago, como río que se excita.
De cada balcón surge un carmín
y son miles los topacios del color.
Vuelven las nubes, las mesas de vitriolo,
algún oasis de fichas negras,
esos espacios entre un ruiseñor y otro,
la inamovible presencia de los pájaros.
¿Para qué?
Hay desnudos que no anticipan pronombres,
hay rosas malvas en los claustros
que fingen su idioma núbil.
¿Has volado o has sido estrella?
Yo me acerco a tu elipse
y busco tus vocales,
como murciélago, como río que se excita.
De cada balcón surge un carmín
y son miles los topacios del color.
Vuelven las nubes, las mesas de vitriolo,
algún oasis de fichas negras,
esos espacios entre un ruiseñor y otro,
la inamovible presencia de los pájaros.
¿Para qué?