Pescador nublado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como un animal que nació en cautiverio
y que con el tiempo igualó rutina con libertad.
Como el nacimiento de una especie
que con los años olvida cómo hablar con la luna.
La suerte se iba extinguiendo;también tú.
Como un hombre voltea todo el tiempo a los lados
buscando aquello que se le escapó en las calles.
Como alguien que hace su equipaje pensando en el viaje de regreso
porque sabe que el destino que busca ya está ocupado.
La luz no sabía a dónde partía; también tú.
Como un encuentro donde uno viene a despedirse
y el otro sabe que ya no lo esperaban.
Como un amanecer que ya no penetra en los ojos
de quien pasó la noche en vela.
El frío se había adherido a la sangre ; también tú.
Como la marea que cambia no por deseo
sino porque obedece una ley que le indica
que su poder no reside en lo que toca sino lo que abandona.
La voz quedó extraviada en el viento; también tú.
Como el momento en que la duda se transforma en temor,
como el instante en que los ojos rebelan lo que la razón ya sabía,
como el segundo en que te das cuenta que algo hace falta.
El sol ya iba de salida; también tú.
y que con el tiempo igualó rutina con libertad.
Como el nacimiento de una especie
que con los años olvida cómo hablar con la luna.
La suerte se iba extinguiendo;también tú.
Como un hombre voltea todo el tiempo a los lados
buscando aquello que se le escapó en las calles.
Como alguien que hace su equipaje pensando en el viaje de regreso
porque sabe que el destino que busca ya está ocupado.
La luz no sabía a dónde partía; también tú.
Como un encuentro donde uno viene a despedirse
y el otro sabe que ya no lo esperaban.
Como un amanecer que ya no penetra en los ojos
de quien pasó la noche en vela.
El frío se había adherido a la sangre ; también tú.
Como la marea que cambia no por deseo
sino porque obedece una ley que le indica
que su poder no reside en lo que toca sino lo que abandona.
La voz quedó extraviada en el viento; también tú.
Como el momento en que la duda se transforma en temor,
como el instante en que los ojos rebelan lo que la razón ya sabía,
como el segundo en que te das cuenta que algo hace falta.
El sol ya iba de salida; también tú.