Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Se marchitan los ecos,
ruedan las palabras calle abajo,
trabajan tus versos a destajo,
el horizonte se esconde
en la línea de sus labios,
ella que recita en los tejados
caminantes con sombrero negro,
sabes que el sol lo sabe todo,
que la luna nunca duerme,
quisieras no contar minutos
ni desear lo que no tiene nombre,
la sonrisa del tiempo se congeló un día,
solo con un beso se rompería el hechizo.
ruedan las palabras calle abajo,
trabajan tus versos a destajo,
el horizonte se esconde
en la línea de sus labios,
ella que recita en los tejados
caminantes con sombrero negro,
sabes que el sol lo sabe todo,
que la luna nunca duerme,
quisieras no contar minutos
ni desear lo que no tiene nombre,
la sonrisa del tiempo se congeló un día,
solo con un beso se rompería el hechizo.