Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
UNIVERSARIOS
Si ilumina mis pasos tu espejismo no culpes a este oasis decrépito de haber vaciado su esperanza,
cómo ser esa piel donde aplacan tus desaires el sueño de un pingüino,
o la foca que aplaude a tus manjares poblados de sinsabores,
el ente regulador de almas
cuando tu apisonadora se queda sin batería,
el stand by de tu adiós tras tus huellas, con un dejo insolente y recatado,
directamente el camino sin una sola luna,
o el peine desdentado que alisa bienvenidas.
O cómo directamente, asesinar a un ídolo con un cuchillo de untar mandamientos,
con la condescendencia de un pagano muerto por herejía,
o la inmortalidad de la lágrima
que ha sesgado el mar de mis mejillas,
cómo erizarte el vello si mi pluma abunda en la poesía,
y el escepticismo es el sentimiento de las cuevas.
Cómo cumplir años de dios
mientras soplas mis velas.
Si ilumina mis pasos tu espejismo no culpes a este oasis decrépito de haber vaciado su esperanza,
cómo ser esa piel donde aplacan tus desaires el sueño de un pingüino,
o la foca que aplaude a tus manjares poblados de sinsabores,
el ente regulador de almas
cuando tu apisonadora se queda sin batería,
el stand by de tu adiós tras tus huellas, con un dejo insolente y recatado,
directamente el camino sin una sola luna,
o el peine desdentado que alisa bienvenidas.
O cómo directamente, asesinar a un ídolo con un cuchillo de untar mandamientos,
con la condescendencia de un pagano muerto por herejía,
o la inmortalidad de la lágrima
que ha sesgado el mar de mis mejillas,
cómo erizarte el vello si mi pluma abunda en la poesía,
y el escepticismo es el sentimiento de las cuevas.
Cómo cumplir años de dios
mientras soplas mis velas.