emiliovicencio
Poeta recién llegado
Estas tarde…
Sólo han dado de ganas sembrarme en el rincón de este cuarto de cuatro por 3…
De subir del volumen a la música y perderme en las notas canción tras canción.. .
Nuevamente… caí en mi sitio de confort…
Ese círculo vicioso que me posee como un espíritu maligno…
No es la soledad la que me revienta…
Es el silencio que la encumbra…
Es el vacío que se respira…
Es viento inanimado, atrapado en este pequeño espacio..
Ese en que no estás…
Son los momentos como este…
Los que me devuelven a mi sitio habitual.. .
En mi enmarañado escondrijo que me protege…
Que me cuida de la espectacularidad de ti…
Es mi pequeño refugio en donde me fortalezco, porque aquí…
Y sólo aquí.. . Me doy el derecho de soltar el candado que aprisiona todo ese infantil y necesario deseo de llorar sin prisas…
Sin tiempo…
Sin razón ni sentido…
Por el simple hecho de darme el gusto de llorar…
No te quiero aquí, a decir verdad.. .
No quiero a nadie más que a mi…
Es mi lugar… mi momento…
Es mío.. .
Sólo yo y lo que queda de mi…
Y mi maltrecha y senescente efervescencia…
No es un capricho.. .
Quizá un tonto reflejo de supervivencia…
Pero así es como me he fortalecido frente a los demás.. .
Siendo débil cuando Estoy conmigo..
Sólo han dado de ganas sembrarme en el rincón de este cuarto de cuatro por 3…
De subir del volumen a la música y perderme en las notas canción tras canción.. .
Nuevamente… caí en mi sitio de confort…
Ese círculo vicioso que me posee como un espíritu maligno…
No es la soledad la que me revienta…
Es el silencio que la encumbra…
Es el vacío que se respira…
Es viento inanimado, atrapado en este pequeño espacio..
Ese en que no estás…
Son los momentos como este…
Los que me devuelven a mi sitio habitual.. .
En mi enmarañado escondrijo que me protege…
Que me cuida de la espectacularidad de ti…
Es mi pequeño refugio en donde me fortalezco, porque aquí…
Y sólo aquí.. . Me doy el derecho de soltar el candado que aprisiona todo ese infantil y necesario deseo de llorar sin prisas…
Sin tiempo…
Sin razón ni sentido…
Por el simple hecho de darme el gusto de llorar…
No te quiero aquí, a decir verdad.. .
No quiero a nadie más que a mi…
Es mi lugar… mi momento…
Es mío.. .
Sólo yo y lo que queda de mi…
Y mi maltrecha y senescente efervescencia…
No es un capricho.. .
Quizá un tonto reflejo de supervivencia…
Pero así es como me he fortalecido frente a los demás.. .
Siendo débil cuando Estoy conmigo..