Tarde gélida y callada
y la añoranza sigue caminando
bajo un cielo
en ráfagas violetas.
Por los árboles hay ecos
que van de rama en rama.
La sola soledad
se pasea por mi cuarto
y el silencio es más silencio
mientras por los cristales
mira mi alma.
Y me llora el corazón
y me llora el alma
cuando al pensarte,
de mi mente te vas
como a las manos el agua.
Y es por ti que siento
que mi luz se apaga
al ver que de lejos
queda tu mirada.
Tarde gélida y callada
y la añoranza sigue caminando...
Luis
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