Atardecer 6

musador

esperando...
La hora más lenta, dice Zaratustra,
con dolor crepuscular,
la hora en que las dulces golondrinas
ceden su aire a los murciélagos,
la hora en que el sol muere
cayendo en el invierno del día:
esa sombra en que los toros amenazan
con comerse las estrellas.

La hora más lenta avanza en mi mortecino corazón,
una espina negra se clava en el cielo,
un último y lánguido destello se apaga en mi río,
la luz se hace rumor en la lejanía:
las ranas festejan su aurora.
 
Última edición:
Hola Jorge:
Un poema de enorme belleza, una verdadera exhibición de lirismo, de altura poética y profundidad en tus excepcionales versos al atardecer...la primera estrofa nos lleva a esa contemplación del transitar por la naturaleza atardecida, y nos deja a las puertas de las sombras de un anochecer de estrellas.
La segunda estrofa nos menos bella, habla del poeta, de su mundo interno, del atardecer dentro de si mismo y es ahí donde el sol brilla con fuerza, y en los últimos versos, como cuando se despide así con...
" un último y lánguido destello se apaga en el río", y ..." la luz se hace rumor en la lejanía"

No se bien que estructura has escogido, pensé en alguna modalidad de la silva asonantada...pero confío en que nos aclararás de que se trata.
Gracias por compartirnos tan hermosa inspiración.
Un abrazo.
Isabel
 
Pues, la verdad, es un intento de verso libre, querida Isabel, explorando su ritmo. Lo de las golondrinas y los murciélagos es tal cual, tenemos unos murciélagos del mismo tamaño de las golondrinas, e igual de ágiles en sus piruetas cazando insectos: las reemplazan cuando se van a reposar.

gracias por pasar
abrazo
jorge

Hola Jorge:
Un poema de enorme belleza, una verdadera exhibición de lirismo, de altura poética y profundidad en tus excepcionales versos al atardecer...la primera estrofa nos lleva a esa contemplación del transitar por la naturaleza atardecida, y nos deja a las puertas de las sombras de un anochecer de estrellas.
La segunda estrofa nos menos bella, habla del poeta, de su mundo interno, del atardecer dentro de si mismo y es ahí donde el sol brilla con fuerza, y en los últimos versos, como cuando se despide así con...
" un último y lánguido destello se apaga en el río", y ..." la luz se hace rumor en la lejanía"

No se bien que estructura has escogido, pensé en alguna modalidad de la silva asonantada...pero confío en que nos aclararás de que se trata.
Gracias por compartirnos tan hermosa inspiración.
Un abrazo.
Isabel
 
Pues, la verdad, es un intento de verso libre, querida Isabel, explorando su ritmo. Lo de las golondrinas y los murciélagos es tal cual, tenemos unos murciélagos del mismo tamaño de las golondrinas, e igual de ágiles en sus piruetas cazando insectos: las reemplazan cuando se van a reposar.

gracias por pasar
abrazo
jorge

Si, yo también he observado ese cambio, arriba en la montaña, como al atardecer, aparece un grupo de alborotadores murciélagos merodeando por la casa, imagino que en busca de insectos; resulta impresionante verlos bajar a todos juntos, a la misma hora.
 
La hora más lenta, dice Zaratustra,
con dolor crepuscular,
la hora en que las dulces golondrinas
ceden su aire a los murciélagos,
la hora en que el sol muere
cayendo en el invierno del día:
esa sombra en que los toros amenazan
con comerse las estrellas.

La hora más lenta avanza en mi mortecino corazón,
una espina negra se clava en el cielo,
un último y lánguido destello se apaga en mi río,
la luz se hace rumor en la lejanía:
las ranas festejan su aurora.
Veo que a este poema, de momento, solo hemos llegado los que compartimos los aires con los murciélagos, je je.
Also sprach Zarathustra...
Me encantó el poema tanto como las noches que cobran vida en la montaña.
Toros vendrán que se comerán el mundo; y han de llegar desde aquella mancha de contaminación lumínica que observo a lo lejos.
Atardecemos... Y te sienta muy bien el verso libre para expresarlo.
Un abrazo Jorge.
 
Veo que a este poema, de momento, solo hemos llegado los que compartimos los aires con los murciélagos, je je.
Also sprach Zarathustra...
Me encantó el poema tanto como las noches que cobran vida en la montaña.
Toros vendrán que se comerán el mundo; y han de llegar desde aquella mancha de contaminación lumínica que observo a lo lejos.
Atardecemos... Y te sienta muy bien el verso libre para expresarlo.
Un abrazo Jorge.
Gracias, Alonso. De vez en cuando me arriesgo en ese territorio un tanto inexplorado, para mí, del verso libre: es como caminar de noche en un camino pedregoso, tanteando las piedras con los pies...
¡Cuántos atardeceres habré gozado al aire libre! Navegando, es una sensación hermosa cuando se te achica el horizonte... siempre da un poco de angustia.

abrazo
j.
 
La hora más lenta, dice Zaratustra,
con dolor crepuscular,
la hora en que las dulces golondrinas
ceden su aire a los murciélagos,
la hora en que el sol muere
cayendo en el invierno del día:
esa sombra en que los toros amenazan
con comerse las estrellas.

La hora más lenta avanza en mi mortecino corazón,
una espina negra se clava en el cielo,
un último y lánguido destello se apaga en mi río,
la luz se hace rumor en la lejanía:
las ranas festejan su aurora.
Excelente, a mi juicio, poema en poesía libre (algo raro en ti, jajajajaja, pero de lo que sales con alta nota).
Muy bien "dibujada" la imagen del crepúsculo, del crepúsculo real, con ribetes de alto lirismo en poética belleza, con, por ejemplo, ""cayendo en el invierno del día"" y lo que le sigue..., magistral.
Muy bien el cambio de tercio, cuando extrapolas esas evocadoras imágenes a tu crepúsculo interior en la segunda estrofa..., genial.
Lo has bordado, y te felicito por ello. Has enriquecido el espíritu del lector con este poema, al menos, el mío.
Y acabo diciendo que tienes un don para la poesía libre, que, a mi juicio, la dominas, al igual que dominas la clásica.
Va un abrazo de esos rompecostillas, jajajajajajaja.
 
Excelente, a mi juicio, poema en poesía libre (algo raro en ti, jajajajaja, pero de lo que sales con alta nota).
Muy bien "dibujada" la imagen del crepúsculo, del crepúsculo real, con ribetes de alto lirismo en poética belleza, con, por ejemplo, ""cayendo en el invierno del día"" y lo que le sigue..., magistral.
Muy bien el cambio de tercio, cuando extrapolas esas evocadoras imágenes a tu crepúsculo interior en la segunda estrofa..., genial.
Lo has bordado, y te felicito por ello. Has enriquecido el espíritu del lector con este poema, al menos, el mío.
Y acabo diciendo que tienes un don para la poesía libre, que, a mi juicio, la dominas, al igual que dominas la clásica.
Va un abrazo de esos rompecostillas, jajajajajajaja.
Gracias, estimado José. Creo que va siendo hora ya de que explore esta veta del versolibrismo: veremos.
abrazo, camarada
Jorge
 
Gracias, estimado José. Creo que va siendo hora ya de que explore esta veta del versolibrismo: veremos.
abrazo, camarada
Jorge
Yo también tengo ganas de explorar a fondo esa vía de la poesía libre. Lo voy intentando, pero, de momento, me cuesta; me es más fácil poetizar con estructuras clásicas y con rimas, que por libre, pero deseo fervientemente componer poemas "por libre" y que sean altos, ricos, luminosos, y con perfectos ritmos de acento y entonación (los únicos requeridos en poesía libre). Sigo en el empeño, a ver que resulta de mi esfuerzo, jaja.
Un enorme abrazo, querido amigo.
 
La hora más lenta, dice Zaratustra,
con dolor crepuscular,
la hora en que las dulces golondrinas
ceden su aire a los murciélagos,
la hora en que el sol muere
cayendo en el invierno del día:
esa sombra en que los toros amenazan
con comerse las estrellas.

La hora más lenta avanza en mi mortecino corazón,
una espina negra se clava en el cielo,
un último y lánguido destello se apaga en mi río,
la luz se hace rumor en la lejanía:
las ranas festejan su aurora.


Qué bien escribes … Como enlazas las palabras, parecen que van danzando por el aire y se posan en tus versos como plumas ,esa es la sensación que tengo al leer tus versos ,solo noto en ellos una falta de luz, muchas frases dolorosas a mi parecer

dolor crepuscular,
el sol muere
los toros amenazan con comerse las estrellas.
mortecino corazón,
una espina negra se clava en el cielo,
un último y lánguido destello se apaga en mi río.


Mi querido amigo tu rio es fluido y está lleno metáforas increíbles
Un fuerte abrazo desde la tierra de la luz, mi querida Andalucía
Carmen


 
Buen poema Amigo, has hecho un paisaje crepuscular con letras, me gustaría algo así como "así como muere la tarde se mueren mis células aveces", pero quién soy yo para darle sugerencias al patrón. Saludos Poeta.
 

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