Sombra y plata
Y los trozos de cristal
como manto de mar,
como estela brillante
que se deja atrás,
como peces albinos
cubiertos de sal
que miran a los arrecifes
y arañan el coral,
y las sombras plateadas
de los dulces caballitos
que tocaron el alma
y la piel del instinto,
que comieron de la mano
y bebieron de la sangre
de sus propios quebrantos,
que se hicieron tan grandes.
Tan grandes como la esperanza
que los animó a seguir,
que les enseñó a crecer
y eternizó su vivir.
Psycho
Y los trozos de cristal
como manto de mar,
como estela brillante
que se deja atrás,
como peces albinos
cubiertos de sal
que miran a los arrecifes
y arañan el coral,
y las sombras plateadas
de los dulces caballitos
que tocaron el alma
y la piel del instinto,
que comieron de la mano
y bebieron de la sangre
de sus propios quebrantos,
que se hicieron tan grandes.
Tan grandes como la esperanza
que los animó a seguir,
que les enseñó a crecer
y eternizó su vivir.
Psycho