No me dejan dormir
escucho sus siseos debajo de la cama,
crepitan ,leños no apagados,
para llamar mi atención
Heridos por mis desaires,
no han podido perdonarme:
Caminos que jamás tomé,
picos que nunca escalé,
ríos que no atravesé,
voces,cantos desoídos,
guiños que no interpreté.
Miradas que no mantuve,
besos, labios que esperaron.
Lo siento,
se me hizo añicos
el reloj de arena,
si aun queda por ahí
algún granito rezagado…
prometí a la buganvillas
llevarlas esta primavera
a ver el mar