Abrahám Emilio
Emilio.
(Homenaje a Juan de Dios Peza)
Tenía amor y fama, se sentía vacío,
total admiración, alegre se veía,
detrás de su sonrisa, ignoraba alegría
y moría de sed teniendo inmenso río.
Siendo cómico y libre, no tenía albedrío,
porque volando libre un reo se sentía;
y teniendo dinero de miseria moría,
padecía en la hoguera donde sufre el impío.
Su doctor no tenía remedio ni receta,
entre reír, llorar: la duda o paradoja
por quien finge que ríe e ignora su ocultismo .
¿Quién conoce del cielo la alegría secreta?
¿Quién despoja la inútil e inefable congoja
de reír en sollozos ante su propio abismo?
Tenía amor y fama, se sentía vacío,
total admiración, alegre se veía,
detrás de su sonrisa, ignoraba alegría
y moría de sed teniendo inmenso río.
Siendo cómico y libre, no tenía albedrío,
porque volando libre un reo se sentía;
y teniendo dinero de miseria moría,
padecía en la hoguera donde sufre el impío.
Su doctor no tenía remedio ni receta,
entre reír, llorar: la duda o paradoja
por quien finge que ríe e ignora su ocultismo .
¿Quién conoce del cielo la alegría secreta?
¿Quién despoja la inútil e inefable congoja
de reír en sollozos ante su propio abismo?
Última edición: