Andreas
Poeta adicto al portal
La inoportuna
Cabalgas, silente noche,
cual mortaja que flamea
menoscabando circundas,
los alaridos despiertas.
Tus cavernas abismales
sobre canto en una pieza,
reflejan acuosos antros
de lodo y fría osamenta.
Tus gemelos, mal augurio
sin proclama lisonjera,
a paso de vil tortuga,
del tañido hacen condena.
Tu faz de gracia sin basa
que a la savia, sí, reseca,
es caoba en cuadro enjuto,
que del fin borra la tregua.
Eres reflejo de espanto
que rodea y no oxigena,
indulto jamás concedes:
camino que ignora vuelta.
Impávida te deslizas,
cual siega en ardua cosecha,
sentencias sin más recurso,
concediendo bruna prenda.
De la vida haces contrarios,
del cementerio colmena,
¿y hoy por capricho quieres
llevarme contigo a cuestas?,
¡ten piedad de este mendigo,
que de vida nada lleva,
solo penas en su alforja
y avidez de vida buena!
-La clemencia no es fortuna
para regresiva cuenta,
y lo que faltó en suspiros
que en exilio lo poseas.
05/18
Andrea.
Reservados todos los derechos de autor.
Cabalgas, silente noche,
cual mortaja que flamea
menoscabando circundas,
los alaridos despiertas.
Tus cavernas abismales
sobre canto en una pieza,
reflejan acuosos antros
de lodo y fría osamenta.
Tus gemelos, mal augurio
sin proclama lisonjera,
a paso de vil tortuga,
del tañido hacen condena.
Tu faz de gracia sin basa
que a la savia, sí, reseca,
es caoba en cuadro enjuto,
que del fin borra la tregua.
Eres reflejo de espanto
que rodea y no oxigena,
indulto jamás concedes:
camino que ignora vuelta.
Impávida te deslizas,
cual siega en ardua cosecha,
sentencias sin más recurso,
concediendo bruna prenda.
De la vida haces contrarios,
del cementerio colmena,
¿y hoy por capricho quieres
llevarme contigo a cuestas?,
¡ten piedad de este mendigo,
que de vida nada lleva,
solo penas en su alforja
y avidez de vida buena!
-La clemencia no es fortuna
para regresiva cuenta,
y lo que faltó en suspiros
que en exilio lo poseas.
05/18
Andrea.
Reservados todos los derechos de autor.
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