Sofía Valera
Poeta recién llegado
Por un momento me vi al espejo,
tuve la mirada ajena, triste
bordada como con encajes de piedra,
y me desligué por un momento
de esta ajena y solitaria vida...
en el cristal una abnegada máscara.
Vi todos mis sueños cumplidos,
mi rostro resplandecía como la luna,
y extrañamente fui libre como el viento,
dejé de sentir aquel acantilado
en el cual caía por instantes
recordándome la cruda realidad,
una realidad de la que me fui
y que ahora hace que vea mi rostro
sembrado de flores, de aves, de brisa...
tuve la mirada ajena, triste
bordada como con encajes de piedra,
y me desligué por un momento
de esta ajena y solitaria vida...
en el cristal una abnegada máscara.
Vi todos mis sueños cumplidos,
mi rostro resplandecía como la luna,
y extrañamente fui libre como el viento,
dejé de sentir aquel acantilado
en el cual caía por instantes
recordándome la cruda realidad,
una realidad de la que me fui
y que ahora hace que vea mi rostro
sembrado de flores, de aves, de brisa...