BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
No sé si los hombres andan solos
y extraviados, cumpliendo viejos ritos,
asesinando la molesta esperanza, y desnudando
sus proezas entre estacas diversas que son
otros hombres. No sé si los hombres
cuentan sus hazañas verbales, sus discursos
entrañables, a una multitud que agasaja
extremidades de ánade y pato contaminado.
No sé si los hombres andan dispuestos
a entonar sus cánticos a dioses primerizos,
no sé si los hombres resplandecen como largas
tardes inacabadas, entre paredes, solitarias.
No sé si estos hombres o aquellos
me hacen llorar.
©
y extraviados, cumpliendo viejos ritos,
asesinando la molesta esperanza, y desnudando
sus proezas entre estacas diversas que son
otros hombres. No sé si los hombres
cuentan sus hazañas verbales, sus discursos
entrañables, a una multitud que agasaja
extremidades de ánade y pato contaminado.
No sé si los hombres andan dispuestos
a entonar sus cánticos a dioses primerizos,
no sé si los hombres resplandecen como largas
tardes inacabadas, entre paredes, solitarias.
No sé si estos hombres o aquellos
me hacen llorar.
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