Diario estrafalario
Yo no tengo un chalé en Galapagar
En mes primaveral (florido mayo)
del año dieciocho y dos milenios
sacaré mis instintos primigenios
hoy, día diecinueve en que me hallo.
No sé si quiero hablar o mejor callo
que a veces por hablar en demasía
me hago merecedor de antipatía.
Mejor tocar un tema intrascendente
como el chalet que compra un dirigente
de izquierdas convertido en burguesía.
Mi humilde casa (la de Pablo no)
es una choza un poco estrafalaria
donde vivo de forma sedentaria
y mi decoración no es rococó.
Ella se fue, aquí estoy solo yo,
sin lloro, mas con lágrima larvada;
vacío el plato, en la nevera nada,
y ropa sucia mi atención implora,
-jamás supe poner la lavadora-
hoy tengo la cabeza algo tronada…
Metros cuadrados tengo más bien pocos,
mi piscina es un charco en el barranco
en el que algunas veces me apalanco,
los días que me invaden los sofocos.
Mis gustos son sencillos, no barrocos,
en donde estoy no tengo vista al mar
y ni siquiera tengo cerca un bar,
pero viviendo al pie de la montaña,
esta casa adorable, esta cabaña,
nada envidia a la de Galapagar.
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Ser de izquierdas y ganar dinero te pone en situaciones complicadas.
Dice la teoría económica que para progresar hay que saber endeudarse, una vivienda de lujo quizás sea demasiado endeudamiento, habría que saber dónde empieza el lujo y termina el derecho a una vivienda, (en los 300000, 400000, solo 100000... yo que sé)
Otra opción sería el ahorro, pero si alguien se entera de que la cuenta supera los 5 ceros y eres de izquierdas estás metido en el charco también.
Otra opción es gastarlo, pero qué error, ¿no?, cómo vas a saber de teoría económica si tus cuentas personales son un desastre.
La caridad no la contemplo, cualquier buen marxista te dirá que la caridad es el freno de mano de la revolución.
Incluso si no ganas suficiente dinero es porque eres un vago, un maleante o un perroflauta.
Así que quedan dos opciones, o ser liberal y vivir decentemente, o ser de izquierdas y pasar desapercibido sin significarte ideológicamente porque siempre vas a estar en el barro.
Aconsejo a los nuevos zurdos ir con peluquín a las Asambleas siguiendo los pasos de uno de sus exlíderes, mejro que no salga a la luz que vives bien y a la vez quieres cambiar el sistema por uno mejor.
Y después de esta disertación entre lo ridículo y el mal humor que me pone la política española decirte que tu diario me ha encantado y qque la segunda estrofa tiene unos toques de humor y unas referencias personales (impostura o no) muy graciosas, lo de poner la lavadora, tener la cabeza tronada y Ella se fue (a lo Nek con su Laura) me ha gustado mucho.
Sí, lo del chalet es la gran cagada de Podemos, y mira que ha hecho varias. Me queda la duda de saber si algún día se contará que con el partido más corrupto en el poder se tuvo la oportunidad de hacer desde abajo política, pero que los grandes poderes crearon un partido nuevo capaz de contrarrestar el fenómeno social, o se contará que la izquierda se apoderó de las calles y su discurso extremista desaprovechó la ocasión.
Un abrazo Juan, ya ves que necesitaba tiempo para comentar tu choza.
Oncina.