selenschek manfred
Hijo de la Luna
La ciudad por la noche como insomne
ante la inmensa luz del negro espacio
mirándose de pie frente a su espejo
lo imita, y no le alcanzan tantos sueños.
Un perro gris deambula en la basura
y es feliz con un hueso ya roido
se imagina la carne del perníl
eso que la ciudad ya se ha comido.
Hoy juegan muchos niños con basura
amparados en fabricas de sueños
somos niños brincando sobre sacos
de algodón, con olor a naftalina.
Donde un perro gris mueve su cola
soy la mano en el pote de los chiclets
mal cortados y amargados, sin azucar
recuerdos de las pecas de mi Rita.
Somos nombres tallados que se agrandan
en un árbol de mangos que resiste
que la nueva ciudad tizna de negro
como insomne, de pie frente al espejo.
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