Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando ya no me acuerde
que un día fuimos dos,
cuando ya no sienta
esa fuente que hacía versos,
recuerda que por ti
viví un paraíso verde
que se secó en el olvido,
¿Cómo negar lo que ha sido?
sería como ahogar la vida
en un amargo respiro.
Cuando pienses que no te amé
recuerda que te amé como un niño,
era sincero todo mi cariño,
igual como niño por ti lloré.
Cuando recuerdes lo que has sentido
y vuelvas a caminar los viejos pasos,
verás que en tu recorrido
hallarás de mi corazón sólo retazos,
eras dueña de todos sus latidos,
lo dejaste por siempre en el olvido,
llorar por él ya no tiene caso.
Cuando pienses que no te amé
recuerda que te amé como un niño,
era sincero todo mi cariño,
igual como niño por ti lloré.
Enséñame a olvidarte
tú que me enseñaste a amarte,
me clavaste el veneno
y no dejaste antídoto,
no podre nunca olvidarte,
sólo vivo al recordarte,
¡Que dulce es tu veneno!
¡Que amargo es el antídoto!.
Cuando pienses que no te amé
recuerda que te amé como un niño,
era sincero todo mi cariño,
igual como niño por ti lloré.
que un día fuimos dos,
cuando ya no sienta
esa fuente que hacía versos,
recuerda que por ti
viví un paraíso verde
que se secó en el olvido,
¿Cómo negar lo que ha sido?
sería como ahogar la vida
en un amargo respiro.
Cuando pienses que no te amé
recuerda que te amé como un niño,
era sincero todo mi cariño,
igual como niño por ti lloré.
Cuando recuerdes lo que has sentido
y vuelvas a caminar los viejos pasos,
verás que en tu recorrido
hallarás de mi corazón sólo retazos,
eras dueña de todos sus latidos,
lo dejaste por siempre en el olvido,
llorar por él ya no tiene caso.
Cuando pienses que no te amé
recuerda que te amé como un niño,
era sincero todo mi cariño,
igual como niño por ti lloré.
Enséñame a olvidarte
tú que me enseñaste a amarte,
me clavaste el veneno
y no dejaste antídoto,
no podre nunca olvidarte,
sólo vivo al recordarte,
¡Que dulce es tu veneno!
¡Que amargo es el antídoto!.
Cuando pienses que no te amé
recuerda que te amé como un niño,
era sincero todo mi cariño,
igual como niño por ti lloré.