Runa
Poeta recién llegado
En noches de lunas menguantes,
en crepúsculos de luciérnagas rojas,
filos de oscuridad degüellan tu sonrisa,
lleva la niebla tu rostro al olvido.
No veo tus dedos,
¿desfilan perdidos por calles oscuras,
en grietas de soledad?
No veo tu piel,
¿Vaga inconsciente
sobre fronda de sombras?
No veo tus ojos,
recónditos como una flecha,
¿cómo aves nocturnas
anuncian con su mirada
que suspiran vacíos en los laberintos?
No veo tus pies
¿están extraviados
en la cadena de un enigma?
No veo tu lengua
¿humedece el ocaso
que se cubre de silencio?
¿Y tus manos?
Tus manos están ciegas
y preguntan…
en crepúsculos de luciérnagas rojas,
filos de oscuridad degüellan tu sonrisa,
lleva la niebla tu rostro al olvido.
No veo tus dedos,
¿desfilan perdidos por calles oscuras,
en grietas de soledad?
No veo tu piel,
¿Vaga inconsciente
sobre fronda de sombras?
No veo tus ojos,
recónditos como una flecha,
¿cómo aves nocturnas
anuncian con su mirada
que suspiran vacíos en los laberintos?
No veo tus pies
¿están extraviados
en la cadena de un enigma?
No veo tu lengua
¿humedece el ocaso
que se cubre de silencio?
¿Y tus manos?
Tus manos están ciegas
y preguntan…