Callejero60
Sé agua ... o nada.
No se inventó nunca un arma que fuera tan poderosa
porque quien domine el verbo solo ha de esperar momento
que los vientos sean propicios y se nuble el firmamento
para vendernos la luz, con su narrativa rosa.
Es el don de las palabras
el mismo don de mentir,
del ser mas inteligente
que, a través de "abracadabras"
con lo que viene a decir,
nunca se sabe si miente.
Con unas pocas palabras podría cambiar el mundo .
cuando quienes pronunciasen desde el alma las sintieran,
que oyéndolas los demás removiera lo profundo,
y siempre fuera verdad lo que palabras dijeran.
~.~
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